Los habitantes de la capital venezolana tuvieron un fin de semana angustioso debido a las medidas dramáticas que el presidente Nicolás Maduro anunció para tratar de rescatar a la economía de su debacle, como la de aumentar el salario mínimo en más de 3.000%.

Los cambios entran en vigor el lunes con la introducción de una nueva divisa que le quita cinco ceros a los billetes y monedas actuales. Maduro dijo que también aumentará los precios de la gasolina para que se equiparen a los precios internacionales, una combinación de medidas que, según sus detractores, sólo empeorará las cosas.

Los líderes de oposición aprovecharon la tensión de los residentes y convocaron a un paro nacional y a manifestarse el martes. Esperan atraer a grandes multitudes a las calles para protestar contra el gobernante partido socialista de Maduro, algo que no han conseguido en más de un año.

Los bancos estarán cerrados el lunes a fin de prepararse para la introducción del "bolívar soberano", la nueva moneda con cinco ceros menos en un intento por resolver uno de los problemas que conlleva la hiperinflación.

El gobierno de Maduro dijo que a finales de septiembre, la gasolina que se vende en el país (a uno de los precios más bajos del mundo) subirá hasta niveles internacionales para combatir el contrabando transfronterizo del combustible.

Los economistas dicen que el paquete de medidas muy probablemente acelerará la inflación en lugar de resolver los principales problemas económicos, como la caída en la producción de crudo a niveles no vistos desde 1947.

"La redenominación del bolívar será como someterse al cuchillo de uno de los afamados cirujanos plásticos de Caracas", escribió el economista Steve Hanke, de la Universidad Johns Hopkins, en www.forbes.com. "La apariencia cambia, pero en realidad nada cambia. Eso es lo que le espera al bolívar: una cirugía estética".

El sábado se podían ver filas más largas de lo normal en un mercado callejero de Caracas, donde las personas compraban artículos por la incertidumbre de lo que les espera esta semana que comienza. Muchos estaban frustrados porque los lectores de tarjetas tardaban en procesar las transacciones o simplemente no las procesaban, obligando a muchos a irse sin sus compras.

"Tú tienes que tener paciencia", dijo la empleada de una tienda de granos a una creciente fila de clientes. Otras tiendas se mantuvieron cerradas, debido a que no sabían qué precio fijar en sus productos.

Venezuela fue alguna vez una de las naciones más prósperas de América Latina y tiene las reservas petroleras probadas más grandes del mundo, pero una caída reciente en los precios del crudo, acompañada de corrupción y malos manejos en dos décadas de régimen socialista han creado una crisis política y económica.

La inflación podría alcanzar este año un millón por ciento, de acuerdo con economistas del FMI.

La inflación ha dificultado hallar papel moneda. El billete de mayor denominación en el sistema aún vigente es el de 100.000 bolívares, pero equivale a menos de 3 centavos de dólar al tipo de cambio usado en el mercado negro. Una taza de café cuesta más de 2 millones de bolívares.

La nueva denominación tendrá dos monedas y varios billetes, que van de los 2 a los 500 bolívares soberanos. El más bajo equivaldrá a 200.000 bolívares actuales, mientras que el más alto será equivalente a 50 millones.

Las monedas viejas seguirán en circulación durante un periodo de transición.

El gobierno tomó medidas similares en 2008, cuando el entonces presidente Hugo Chávez emitió una nueva moneda que eliminó tres ceros para combatir la inflación.

Maduro también anunció el viernes un aumento de más de 3.000% del salario mínimo, elevándolo a alrededor de 30 dólares a la tasa ampliamente utilizada en el mercado negro. No está claro cuándo comenzará el cambio.

Para agravar la confusión, Maduro dijo que quiere vincular los salarios, los precios y las pensiones al “petro”, una criptomoneda anunciada en febrero pero que aún no ha empezado a circular. Dijo que un petróleo equivaldría a 60 dólares, con el objetivo de avanzar hacia un único tipo de cambio flotante en el futuro vinculado a la moneda digital.

"Los próximos días serán de mucha confusión, tanto para los consumidores como para el sector privado, especialmente el comercial", dijo Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalitica, con sede en Caracas. "Es un escenario caótico", agregó.

Una coalición de líderes de la oposición y funcionarios sindicales dijeron el domingo que están convocando a una huelga y protesta el martes.

"Las medidas anunciadas el viernes no son ningún plan de recuperación económica para el país, no lo son", opinó el líder opositor Andrés Velásquez. "Por el contrario: lo que representan para el pueblo venezolano es más hambre, más ruina, más pobreza, más sufrimiento, más dolor, más inflación", añadió.

Los empresarios temen que el repentino aumento salarial les impida pagar a sus empleados sin aumentar los precios, a pesar de los llamados hechos por Maduro para ayudar a las pequeñas y medianas empresas durante los primeros tres meses.

Jesús Pacheco, quien emplea a seis personas en su carnicería en Caracas, dijo el domingo que tal vez no tenga otra opción que despedir a algunos de sus empleados para poder permanecer en el negocio. Cree que los precios que debe pagar al matadero le subirán.

"Entonces tú vas a comprar un producto y lo compras más caro. Entonces ¿cómo hace uno? Vamos a tener que despedir a los empleados ¿Cómo vamos a hacer?", agregó.