El desfile militar del Día de los Veteranos de Guerra que ordenó el presidente Donald Trump no se llevará a cabo en 2018, informó el jueves el Departamento de Defensa.

El ejército y la Casa Blanca “ahora han acordado explorar oportunidades para el 2019”, dijo el coronel Rob Manning, vocero del Pentágono.

El anunció se efectuó varias horas después de que The Associated Press reportara que el desfile costaría unos 92 millones de dólares, según funcionarios estadounidenses que citaron cálculos preliminares tres veces por arriba del precio inicial sugerido por la Casa Blanca.

Unos 50 millones de dólares cubrirían los gastos de aeronaves, equipo, personal y otro apoyo del Pentágono para el desfile de noviembre en Washington, señalaron los funcionarios, que hablaron a condición de guardar el anonimato para poder declarar sobre estimados iniciales de gastos. El resto sería cubierto por otras agencias y en gran parte involucra costos de seguridad.

El secretario de Defensa Jim Mattis aún no había autorizado los planes, agregaron.

El costo del desfile se había vuelto un tema con mucha carga política, sobre todo después de que el Pentágono cancelara un importante ejercicio militar planeado para agosto con Corea del Sur tras la cumbre de Trump con el líder norcoreano Kim Jong Un. Trump dijo que los simulacros eran provocadores y que cancelarlos le ahorraría a Estados Unidos “una cantidad tremenda de dinero”. Posteriormente el Pentágono dijo que los ejercicios bélicos en Corea del Sur le habrían costado 14 millones de dólares.

El teniente coronel Jamie Davis, un vocero del Pentágono, había dicho horas antes el jueves que la planeación del desfile en el Departamento de Defensa “continúa y los últimos detalles todavía están en desarrollo. Cualquier cálculo de costos es preliminar”.

Se esperaba que el desfile incluyera soldados de las cinco ramas de las fuerzas armadas de Estados Unidos _el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea, la Infantería de Marina y la Guardia Costera_, así como unidades en uniformes de periodos que representan épocas previas de la historia del país. También se esperaban una serie de sobrevuelos de aeronaves militares.

Trump decidió que quería un ejército militar en Washington después de asistir el año pasado a la celebración del Día de la Bastilla de Francia en París. Como invitado del presidente Emmanuel Macron, el mandatario estadounidense observó con entusiasmo desde una tribuna mientras las fuerzas francesas exhibían sus tanques y aviones caza.

Varios meses después, Trump elogió el desfile francés y dijo: “Tendremos que intentar superarlo”.