El encarcelamiento del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, hallado culpable en dos instancias por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero, no ha pasado inadvertido para Latinoamérica.

El caso sigue llamando la atención en la región por diversos motivos. El miércoles, por ejemplo, el exgobernante Partido de los Trabajadores (PT) registró en el Tribunal Superior Electoral (TSE) en Brasilia el nombre de Lula para competir en las elecciones presidenciales de octubre. Sin embargo, posiblemente la candidatura acabará siendo rechazada por el TSE debido a que la legislación brasileña impide a cualquier condenado en segunda instancia presentarse para un cargo electivo.

Desde el 7 de abril pasado, día en que Lula comenzó a cumplir su pena de 12 años en Curitiba, los líderes de la región siguen con especial atención la suerte del exmandatario, quien se ha mostrado decidido a sostener hasta el final sus intenciones de convertirse otra vez en presidente de Brasil.

Recluido en prisión, Lula continúa siendo el político más popular del país sudamericano y lidera los sondeos de intención de voto.

Los líderes de América Latina han tomado posición al respecto y se dividen entre quienes rechazan la prisión de Lula, como en los casos caso de Bolivia y Venezuela, que la califican como un golpe de la “oligarquía y sectores de derecha”, y quienes buscan tomar distancia del proceso judicial, como Argentina y Uruguay.

A continuación, una lista con las principales declaraciones de los presidentes regionales.

Mauricio Macri, presidente de Argentina

“Respetamos el funcionamiento institucional de Brasil. Tener una justicia independiente es fundamental y eso es lo que tiene hoy Brasil”, dijo Macri en una conferencia de prensa en Casa Rosada según el diario El Clarín el 10 de abril.

Sebastián Piñera, presidente de Chile

“Respeto la institucionalidad y el funcionamiento del poder judicial de Brasil. Me considero amigo de Lula, en lo personal me duele, pero la justicia debe funcionar para todos. No sé si es corrupto, no me corresponde juzgarlo”, dijo Piñera en entrevista con CNN el 26 de abril.

Evo Morales, presidente de Bolivia

“Elección sin Lula es fraude. Cárcel sin juicio justo y sin pruebas es delito. Brasil sufre el peor golpe contra su democracia. Movilizados los pueblos de Latinoamérica denuncian el más grave atentado de injusticia perpetrado por derecha pro imperialista ante los ojos del mundo”, expresó Morales en su cuenta de Twitter el 8 de abril.

Tabaré Vázquez, presidente de Uruguay

“El gobierno uruguayo no interviene en asuntos internos de otros países”, dijo Vázquez al diario El País de Uruguay el 9 de abril.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela

“Quiero expresar la consternación y el dolor de todo el pueblo de Venezuela por la persecución contra el expresidente de Brasil. Es una canallada bochornosa lo que se está haciendo contra el presidente. Las élites oligárquicas de Brasil neofascistas han desatado una criminal persecución. Quieren encarcelarlo porque va encabezando todas las encuestas”, dijo Maduro en un acto de gobierno transmitido por la cadena Venezolana de Televisión el 6 de abril.

Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba

“El hermano pueblo brasileño enfrenta el golpe parlamentario-judicial y el desmontaje de las conquistas sociales alcanzadas con los gobiernos del Partido de los Trabajadores. ¡Lula debe ser liberado!”, dijo Díaz-Canel en el XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo según el diario Granma el 18 de julio.