El ejército mexicano sufrió el miércoles un ataque en el estado occidental de Jalisco en el que murieron dos agresores y tres personas resultaron heridas, y otro en el de Guerrero, en el sur del país.

En Jalisco _donde opera el cártel Jalisco Nueva Generación_ los soldados fueron agredidos en la mañana por un grupo de individuos “fuertemente armados”, informó la Secretaría de la Defensa. El arsenal requisado tras el enfrentamiento da cuenta de ello: un lanzacohetes, ocho fusiles Barret y dos ametralladoras, 45 fusiles de asalto y 30 pistolas, así como cargadores y paquetes de droga.

Tras el tiroteo, en el que tres agresores fueron detenidos _dos de ellos con lesiones_, desconocidos incendiaron un camión para bloquear la carretera y complicar la actuación de las fuerzas armadas. Uno de los heridos es un militar.

En Guerrero, donde operan los cárteles Caballeros Templarios y La Familia Michoacana, un grupo de militares fueron agredidos con armas de fuego por personas que viajaban en un vehículo y huyeron a pie tras repelerse la agresión. En el vehículo había nueve fusiles, 53 cargadores y casi 2.000 cartuchos, así como un “aditamento lanzagranadas” de fabricación artesanal y equipamiento que utilizan las corporaciones de seguridad pública.

En otro suceso, en Ciudad Juárez, fronteriza con el estado de Texas, fuerzas federales detuvieron el miércoles en la madrugada al líder del grupo La Línea, considerado el brazo armado del cártel de Juárez.

Según indicó el secretario de Gobernación Alfonso Navarrete, el detenido, uno de los 122 fugitivos más buscados por las autoridades y a quien solo identificó como “Julio César N”, era señalado por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos como el responsable del trasiego de estupefacientes hacia ese país.

Julio César estaba al frente del grupo delictivo desde mayo, cuando su antecesor fue detenido, y las autoridades mexicanas le consideran responsable de la “violencia inusitada” vivida últimamente en Ciudad Juárez, donde en un solo fin de semana se registraron 30 homicidios.

Navarrete indicó que también fueron detenidas otras dos personas, el segundo al mando del grupo y el presunto operador financiero y logístico del mismo.

En el operativo, en el que participaron equipos de inteligencia y grupos de élite de las fuerzas armadas, la policía federal y la fiscalía federal, se incautaron drogas y armas.