Las fuerzas armadas israelíes dijeron el miércoles que su investigación de uno de los incidentes más sangrientos de la guerra de Gaza en 2014 revela que sus efectivos no cometieron delito alguno y no hay fundamentos para tomar medidas penales en su contra.

En el incidente, estallaron las hostilidades cuando se temió que pistoleros palestinos hubieran secuestrado a un oficial israelí. Israel dice que más de 40 gazatíes armados murieron y unos 70 civiles “fueron muertos de manera no intencional” en los ataques a los milicianos.

El mando militar dijo el miércoles que tras una investigación exhaustiva, “no hay méritos para una pesquisa penal”.

A pesar de la cifra elevada de víctimas civiles, el mando militar dijo que sus fuerzas siguieron las normas militares. El gobierno de Gaza no hizo declaraciones de inmediato.

En ocasiones anteriores, los grupos defensores de los derechos humanos han acusado al ejército israelí de blanquear las investigaciones.