La ex asistente de la Casa Blanca Omarosa Manigault Newman dijo el martes que “no será silenciada” por el presidente Donald Trump, y mantuvo una postura desafiante mientras su altercado con el mandatario pasa de las palabras a un posible conflicto legal.

En una entrevista con The Associated Press, Manigault Newman, quien está promoviendo un libro sobre el periodo que trabajó para el gobierno de Trump, dijo que cree que la campaña del presidente estaba tratando de evitar que ella contara su historia.

Manigault hizo sus declaraciones horas después de que la campaña del presidente anunció que interpondría un recurso de mediación en su contra argumentando que ha quebrantado un acuerdo de confidencialidad.

"No me intimidarán", dijo a la AP. "Donald Trump no me va a intimidar".

Aun así, Manigault Newman, quien también fue estrella de un reality show, se rehusó a contestar varias preguntas sobre lo que vivió mientras trabajó en la Casa Blanca, alegando el recurso de mediación. También rehusó dar detalles sobre su entrevista con la oficina del fiscal especial Robert Mueller, la cual confirmó horas antes.

Sin embargo, Manigault Newman insistió en que fomentó la diversidad en la Casa Blanca, que actualmente no tiene a un afroamericano en un alto puesto.

Manigault Newman siguió criticando a Trump, insinuando que es inapto para ser presidente y que está fomentando división racial intencionalmente. También acusó al presidente de usar sus mítines políticos para sembrar discordia, e incluso insinuó que Trump está fomentando la violencia.

Al hablar de las diferencias entre su postura y la del presidente, dijo: "Uno, yo quiero ver a este país unido, no dividido. No quiero ser testigo de una guerra racial, tal como lo quiere Donald Trump".

La Casa Blanca afirmó que Manigault Newman es una exempleada disgustada con problemas de credibilidad y carácter que trata de sacar provecho financiero mediante ataques con falsedades contra alguien con quien trabajó y a quien apoyó por más de una década.

“Trabajó aquí por un año y no dijo nada de esto”, declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca Sarah Huckabee Sanders en Washington.

Manigault Newman, que conoce a Trump desde que participó en su reality show “El aprendiz” en 2003, dijo que su proclividad hacia la división racial es evidente “cuando ves que a cada oportunidad insulta a los afroamericanos”. Mencionó como ejemplos la reciente crítica de Trump al basquetbolista de la NBA LeBron James y a la representante demócrata de California Maxine Waters.

Trump recientemente tuiteó que se necesitaba al “hombre más tonto en la televisión”, también afroamericano, para que James “se viera listo” y suele referirse a Waters como “de bajo I.Q.”.

“Quiere dividir a esta nación”, dijo Manigault Newman, quien habló con la AP durante una gira para publicitar su libro “Unhinged” (Desquiciado), en donde retrata a Trump como un racista y misógino.

Además de hablar públicamente sobre sus experiencias en la Casa Blanca, Manigault Newman ha difundido grabaciones de audio de las conversaciones y reuniones que tuvo en la residencia oficial, incluyendo una que dice fue su conversación telefónica con Trump el día después de su despido en diciembre por el jefe de despacho de la Casa Blanca John Kelly.

Se negó el martes a responder preguntas sobre las grabaciones, que ha descrito como un “tesoro escondido”, y sobre el grado en el que los colegas se graban secretamente entre ellos en la Casa Blanca, citando, una vez más, el recurso de mediación.

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Darlene Superville está en Twitter como: http://www.twitter.com/dsupervilleap