El presidente de Filipinas dijo el martes que el reclamo de China de considerar propio el espacio aéreo sobre sus islas artificiales y las aguas circundantes en el disputado mar de la China Meridional “es incorrecto” y Beijing debe abstenerse de ordenarles a otros que abandonen esas zonas para evitar posibles enfrentamientos.

Las declaraciones del presidente Rodrigo Duterte en un discurso ante un auditorio en donde estuvo presente el embajador estadounidense y otros invitados extranjeros, constituyeron una inusual crítica pública contra China, a quien se niega a contrariar para fomentar relaciones más estrechas.

“Tienen que reconsiderar esa postura, porque algún día podría ser un foco de tensión, e incluso advertir a otros”, dijo Duterte en referencia a las acciones de China para justificar su reclamo de las aguas disputadas. “No se deben crear islas, son artificiales, y después decir que el espacio aéreo sobre esas islas artificiales les pertenece”.

“Es incorrecto porque esas aguas son lo que consideramos mar internacional”, declaró el presidente. “El derecho al paso está garantizado. No se necesita permiso alguno para transitar en mar abierto”.

The Associated Press informó hace dos semanas que Filipinas ha manifestado su preocupación ante China debido al aumento de los mensajes de radio en los que ese país advierte a aviones y embarcaciones de Filipinas alejarse de las islas artificiales que Beijing creó recientemente en aguas disputadas.

Los periodistas de la CNN informaron la semana pasada que las fuerzas militares chinas advirtieron varias veces a un avión Poseidon P-8A de la Marina de Estados Unidos, en el que se les permitió viajar, que “se retirara de inmediato y se mantuviera fuera para evitar cualquier malentendido” cuando la aeronave de reconocimiento voló cerca de una de esas islas artificiales.

“Espero que China modere... su proceder”, declaró Duterte, quien advirtió que en el mar en disputa “un día de estos un comandante con la cabeza caliente accionará el gatillo”.

China transformó siete arrecifes disputados en islas con arena dragada. Las nuevas islas están cerca de islas ocupadas por Vietnam, Filipinas y Taiwán. Malasia y Brunei son otros de los que reclaman la cadena de islas e isletas vírgenes, y atolones.