Nebraska realizó el martes su primera ejecución desde 1997, mediante la inyección de cuatro drogas en una combinación inédita que incluye el poderoso opioide fentanilo.

Carey Dean Moore, de 60 años, fue declarado muerto a las 10:47 horas (1547 GMT).

Esta fue la primera ejecución por inyección letal en Nebraska. La anterior ejecución fue en 1997, mediante la silla eléctrica.

Los testigos dijeron que aparentemente no hubo complicaciones en el proceso.

En un momento, tendido en la camilla, Moore se volvió hacia sus familiares y formó con los labios las palabras “los amo”.

Moore fue condenado de la muerte a tiros de dos taxistas de Omaha, Maynard Helgeland y Reuel Van Ness Jr., en 1979. Es uno de los reos que más tiempo lleva en el pabellón de condenados a muerte.

Hace poco más de tres años, la legislatura de Nebraska abolió la pena de muerte. Fue restaurada al año siguiente mediante una votación popular promovida y financiada en parte por el gobernador republicano Pete Ricketts, un empresario adinerado, quien dijo que solo cumplía con la voluntad de los ciudadanos en este estado de tendencia derechista.

Dijo que considera la pena capital un medio para proteger la seguridad del público y una herramienta importante para el trabajo policial.

La ejecución de Moore fue aplazada siete veces. Esta vez decidió no oponerse a los esfuerzos del estado de ejecutarlo.