Siete barcos llenos de trigo cultivado en el noroeste de Estados Unidos van rumbo a Yemen, en donde la guerra civil ha llevado a más de 8 millones de personas al borde de la inanición.

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, que administra el programa de Alimentos para la Paz, compró el trigo para beneficiar a los agricultores del grano y a las personas en crisis. Fue entregado al Programa Mundial de Alimentos de la ONU para ser enviado y distribuido en Yemen.

Stephen Anderson, director en Yemen del PMA, dijo el viernes en conferencia de prensa en Portland que el trigo proporcionará una muy necesitada ayuda.

“Hacemos lo más que podemos para conseguir asistencia alimentaria para aquellos que más la necesitan”, dijo Anderson, según Capitol Press, una publicación agrícola.

En las últimas dos semanas, siete barcos con 176.000 toneladas (159.665 toneladas métricas) de trigo han salido de Portland hacia Yemen, dijeron dos políticos de Oregon.

El senador demócrata Jeff Merkley y el representante republicano Mike McLane dijeron en un comunicado conjunto que están orgullosos de ver que el trigo de Oregon es utilizado en una de las “herramientas más efectivas para la paz”, el programa de Alimentos para la Paz.

“Vemos los programas agrícolas representar lo mejor de los valores, cultura y política estadounidense”, dijeron Merkley y McLane en su comunicado publicado en The Oregonian/OregonLive.

Los trabajadores de ayuda humanitaria en Yemen están preocupados de que la lucha se acerca al puerto por donde llega la mayoría del apoyo alimentario y podría forzar su cierre y posiblemente causar la inanición de millones de personas. David Beasley, director ejecutivo de PMA, dijo que el puerto de Hodeida es “un salvavidas para millones que están al borde de la hambruna”.

Los hutíes tomaron control de Saná, la capital de Yemen, en septiembre de 2014, y después avanzaron hacia el sur a la ciudad portuaria de Adén. La coalición liderada por Arabia Saudí entró al conflicto en marzo de 2015 y se ha enfrentado a críticas por una campaña de ataques aéreos que ha matado a civiles y destruido hospitales y mercados.