La asistencia de vivienda para los residentes de Puerto Rico fue gestionada de la misma forma que para los residentes de Texas y Florida tras los huracanes del año pasado, aseveró la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).

La FEMA dijo en documentos presentados el viernes en un tribunal que es injusto comparar las tres respuestas a los huracanes porque los gobernadores de los dos estados y la isla hicieron peticiones diferentes para asistencia federal.

La agencia enfrenta una demanda presentada por los puertorriqueños desalojados que piden al juez extender la vigencia de los cupones para quedarse en hoteles hasta que puedan encontrar una vivienda más permanente. Los cupones expiran al finalizar el mes.

“Es de sentido común que el impacto de cada desastre es único, causando diferentes tipos y cantidad de daños, y afectando a diferentes números de personas”, escribieron los abogados del gobierno.

Además, la FEMA dijo en el expediente que había aprobado 3.900 millones de dólares para asistencia en Puerto Rico por el huracán María, 2.400 millones de dólares para Texas por el huracán Harvey y 1.000 millones de dólares para Florida por el huracán Irma.

Los evacuados dijeron en un documento presentado el viernes que la FEMA no hace lo suficiente por los puertorriqueños que se quedaron sin casa tras María, en contraste al trato que recibieron los residentes de Texas tras Harvey. La FEMA proporcionó asistencia de vivienda de una “forma discriminatoria”, según los abogados de los desalojados.

“La FEMA tiene prohibido ya sea proporcionar o concluir la asistencia de desastre... de una forma desigual por temas de raza, color, nacionalidad, tipo de ciudadanía, conocimiento de inglés o estatus económico”, dijeron los abogados de los evacuados. “Los demandantes... en su mayoría hispanoparlantes de color con una identidad nacional y tipo de ciudadanía únicas... fueron los más afectados; necesitaban más, pero recibieron menos”.

Se calcula que decenas de miles de puertorriqueños se mudaron a Estados Unidos continental tras la devastadora tormenta del pasado septiembre. Cientos de familias todavía reciben asistencia de vivienda. En muchos casos, los trabajadores de la FEMA han llamado a los evacuados para decirles que regresen a Puerto Rico, según los abogados de los desalojados, que califican esto de acoso.

Antes de cancelar los cupones de vivienda, la agencia debería asegurarse de que los evacuados encuentren vivienda a largo plazo, sea mediante asistencia para renta o para reparaciones, dijeron los abogados de los puertorriqueños desalojados.