China insistió el lunes que no hay “detenciones arbitrarias” ni “centros de reeducación” en la región de Xinjiang, en el oeste del país, y también rechazó las inquietudes de que más de un millón de personas de la etnia uigur podrían estar detenidas en campos.

Beijing respondió a las preguntas planteadas por el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial en Ginebra. Un miembro del comité citó la semana pasada cifras de que más de un millón de personas de la etnia uigur y de otras minorías musulmanas en China están detenidas en “centros para contrarrestar el extremismo” y que otros dos millones han sido enviados a “campamentos de reeducación”.

La delegación china comentó al panel que “no hay una detenciones arbitrarias... no hay tal cosa como los centros de reeducación”. Agregó que las autoridades en Xinjiang han tomado medidas contra las “actividades terroristas violentas” y que a los criminales condenados se les dan facultades para reintegrarse a la sociedad en “centros de educación vocacional y de capacitación laboral”.

“El argumento de que un millón de uigures están detenidos en centros de reeducación es completamente falso”, aseveró Hu Lianhe, delegado chino, mediante un intérprete.

Agregó que “no hay una represión de minorías étnicas o transgresiones a su libertad religiosa, sino medidas para contrarrestar el terrorismo”. Sin embargo, indicó que “aquellos que son engañados por el extremismo religioso... serán ayudados a través de la reubicación y educación”.

La región de Xinjiang ha sido escenario de fuertes medidas policiales durante años, sobre todo desde que se desató un disturbio contra el gobierno en la capital Urumqi en 2009. En los últimos meses, grupos de supervisión y testigos han dicho que los uigures han sido enviados a centros de detención y de adoctrinamiento.