El banco central de Turquía inyectó dinero a los bancos el lunes en medio de una crisis monetaria causada por las preocupaciones por las políticas económicas del presidente Recep Tayyip Erdogan, así como tensiones comerciales y diplomáticas con Estados Unidos.

La lira turca se desplomó la semana pasada y el lunes cayo otro 7% mientras las medidas del banco central no lograban restaurar la confianza de los inversionistas.

La incertidumbre hizo caer a los mercados mundiales y causó un agudo desplome en las monedas de otros países emergentes, como Sudáfrica e India, debido al temor de que los problemas financieros se extenderán.

La lira cayó a un récord de 7,23 por dólar el domingo en la noche después de que Erdogan mantuvo su postura desafiante con sus políticas económicas, además del enfrentamiento con Estados Unidos, un aliado de la OTAN.

“Turquía es víctima de una guerra económica”, dijo Erdogan el lunes, en el más reciente de una serie de discursos. “Estamos dando los pasos necesarios contra estos ataques y continuaremos haciéndolo”.

El mandatario también ha amenazado con buscar nuevas alianzas _un comentario velado sobre tener relación más cercana con Rusia_ y advirtió de medidas drásticas si las empresas sacan moneda extranjera de los bancos.

Además descartó la posibilidad de mayores tasas de interés, ya que pueden frenar el crecimiento económico. Pero los analistas independientes dicen que se necesitan tasas más altas para estabilizar la moneda con urgencia y la intransigencia de Erdogan es una de las razones por las que los inversionistas están preocupados.

Erdogan ganó un segundo mandato en junio bajo un nuevo sistema de gobierno que le otorga amplios poderes. Ahora ha utilizado sus nuevas atribuciones para presionar al banco central para que no suba las tasas.

_____

David McHugh en Fráncfort y Cinar Kiper en Estambul colaboraron con este despacho.