La canciller alemana Angela Merkel rechazó la sugerencia de un aliado de que su partido conservador haga una alianza con el poscomunista Partido del Izquierda en el oriente del país, idea que causa gran rechazo entre los sectores derechistas.

El mundo político alemán se ha ido fragmentando en años recientes, especialmente en el este, en lo que era la comunista Alemania Oriental, donde el Partido de la Izquierda tiene gran influencia y donde el ultraderechista Alternativa para Alemania tiene su mayor cantidad de militantes.

Ello hace sumamente difícil la creación de coaliciones para gobernar, y tres estados en el este tienen elecciones el año próximo. En Alemania, como estado federal, los gobiernos regionales desempeñan un papel importante y las experiencias regionales suelen ser augurio de tendencias nacionales.

Daniel Guenther, gobernador conservador en el estado occidental de Schleswig-Holstein, dijo en una entrevista este fin de semana que su Unión Demócrata-Cristiana debe ser "pragmática" si los resultados electorales en el este hacen imposible formar una coalición sin el Partido de Izquierda.