Un grupo de rescatistas sirios elevó el lunes a 67 los muertos en una explosión que destruyó dos edificios de departamentos en una localidad controlada por rebeldes en el noroeste del país en la víspera.

Los rescatistas seguían buscando sobrevivientes del ataque entre los escombros en la localidad de Sarmada, añadió el grupo Defensa Civil Siria, también conocido como Cascos Blancos. Por el momento se han encontrado 35 heridos, apuntó.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo con sede en Gran Bretaña que monitorea el conflicto sirio, ofreció un conteo de víctimas mortales ligeramente más alto, 69 personas de las cuales 17 eran menores. Hubo 52 muertos civiles y los demás eran insurgentes o no pudieron ser identificados, agregó.

De acuerdo con los datos del Observatorio, un depósito de municiones ubicado en el sótano de un edificio estalló provocando el derrumbe de los dos inmuebles de departamentos de cinco plantas. Esta información no pudo confirmarse de forma independiente.