Alrededor de un millar de estudiantes secundarios y universitarios de Paraguay protestaron el viernes contra el Congreso y el gobierno por aprobar un acuerdo con Argentina para supuestamente obtener mayores beneficios de la hidroeléctrica Yacyretá, que fue construida en 1983, diez años después de la firma del tratado binacional.

La represa encuentra sobre el río Paraná en territorio paraguayo y es administrada por ambos países. Cuenta con 20 turbinas, funciona desde 1998 y tiene una capacidad de generar 3.200 megavatios por hora. Geográficamente está instalada a unos 420 kilómetros al sur de Asunción.

Mauricio Fernández, presidente del centro de estudiantes del Colegio Cristo Rey, de enseñanza media, dijo durante la manifestación en la plaza enfrente al Congreso que "el acuerdo firmado el año pasado entre los presidentes Horacio Cartes (de Paraguay) y Mauricio Macri (de Argentina) debe ser revisada y anulada". El convenio fue aprobado semanas atrás por las cámaras de diputados y senadores, y entre otros puntos señala que una presunta deuda de la represa con el Estado argentino por 18.000 millones de dólares se redujo a 4.000 millones. Además se estableció la construcción de una hidroeléctrica colateral cercana a Yacyeretá para reforzar la producción de electricidad.

La deuda de 4.000 millones de dólares de la usina, del lado paraguayo, será pagada en cuotas en 30 años a partir de 2028. "Este sistema de pago de una deuda para nosotros inexistente es como hipotecar el futuro del pueblo paraguayo", señaló Fernández.

Mercedes Canese, quien fuera viceministra de Minas y Energía en el gobierno del expresidente Fernando Lugo (2008-2012), explicó a The Associated Press el viernes que "el descontento ciudadano se basa en el hecho de que el gobierno argentino no presentó públicamente los documentos que avalan la supuesta deuda del lado paraguayo de Yacyretá".

"La ciudadanía no conoce cómo se originó esa deuda, pese a que el gobierno de Macri resolvió reducirla", comentó.

Canese dijo además que Argentina "desde 1998 se lleva el 94% de la producción de electricidad de la usina y como Paraguay no usa el restante porque tiene otra usina (la de Itaipú, con Brasil), también se lleva ese resto pagándole a Paraguay diez dólares por kilovatios hora".

El acuerdo Cartes-Macri todavía tiene pendiente la aprobación o rechazo en el senado argentino.