Estudiantes indocumentados
Imagen de un grupo de estudiantes inmigrantes. RUBÉN MORENO

La segunda vez que la policía paró a Luis Benítez cuando manejaba de regreso a su casa, el joven no solo tuvo que pagar 400 dólares de multa sino que también le costó el noviazgo en la primera noche en la que salía con su pareja. Y todo por no tener documentos.

Cuando mi novia escuchó que no tenía licencia, prefirió que fuéramos solo amigos"Me pararon porque, según dijo el policía, me había metido por un callejón que frecuentan los pandilleros y llevaba fundido un foco", recuerda este estudiante mexicano de 23 años. "Me vieron sospechoso. Me pidieron los papeles y cuando mi novia escuchó que no tenía licencia porque era indocumentado prefirió que fuéramos solo amigos".

Luis justo acababa de pagar el importe de su primera multa en los siete años que ha estado manejando sin licencia desde que llegó a Los Ángeles porque "es una ciudad tan grande que no te puedes mover si no tienes un auto".

"La primera vez venía de arreglar mi X-Box en un centro comercial. Había un policía en bici y pensé: ese está en bici, no cuenta. Pero también me paró cuando di una vuelta en U que no se permitía", agregó. "Como no tenía licencia, tuve que llamar a otra novia para que me fuera a recoger o de lo contrario me decomisaba el auto".

Más de dos millones de conductores manejan sin licencia en CaliforniaEn la actualidad se estima que más de dos millones de conductores manejan sin licencia en las calles y autopistas de California. La gran mayoría de ellos son porque no cuentan con documentos legales de inmigración y, entre estos, una buena parte son estudiantes.

Las leyes y multas por manejar sin licencia varían según el lugar donde se haga. Utah es uno de los pocos estados que habían concedido un permiso para conducir a quienes no cuentan con documentos mucho antes de que el presidente Barack Obama aprobara el año pasado la Acción Diferida con la que los estudiantes sin papeles pueden obtener un permiso de trabajo con el que evitar su deportación.

Amparados por la acción diferida

Este proceso permite obtener a su vez una licencia de manejo. Aunque hay algunos estados que han considerado negar el beneficio a los estudiantes, otros como California ratificaron con una ley que entró en vigor el primero de enero que los jóvenes sin documentos amparados por la Acción Diferida puedan solicitar la licencia para conducir.

"Ya me estaba estudiando el reglamento de Utah para haber sacado allí el permiso, pero gracias a esto ya tengo mi licencia de California y ahora manejo muy tranquilo", comenta Luis.

José Ángeles tuvo decomisado el vehículo un mes y pagó 1,300 dólaresPero no todos han corrido la misma suerte que él a la hora de recibir una multa. José Ángeles se vio involucrado en un accidente que le supuso tener decomisado el vehículo durante un mes por conducir sin licencia y pagar 1,300 dólares para poder recuperarlo.

"Mi mamá me fue a recoger cuando la mujer del otro auto llamó a la policía porque no tenía licencia", recuerda José, quien después de sus clases de preparatoria trabajaba en un valet parking estacionando y entregando autos aunque no tuviera licencia de conducir ni tampoco permiso para trabajar porque "había que llevar dinero a casa".

"Llevaba manejando tanto tiempo que cuando pude solicitar el permiso de manejo no estudié para el examen escrito porque según yo lo sabía todo. Y que voy y lo suspendo. La segunda vez me pasó lo mismo, hasta que a la tercera ya decidí abrir el libro y estudiarlo de pasadita", agrega. "Y como dicen, a la tercera fue la vencida".

Su hermano Luis Ángeles también pasó por la experiencia de ver decomisado su auto cuando una patrulla lo paró porque no funcionaba la luz trasera de la placa, aunque en su caso solo estuvo un día en el depósito de vehículos.

"Tuve que aprender a manejar yo solo cuando tenía 17 años porque nadie me quería enseñar", comenta Luis. "He tenido suerte de calificar para la Acción Diferida porque yo llegué a Estados Unidos con 15 años, y esa es la edad límite para solicitar el beneficio".

Becas públicas

Las nuevas regulaciones que entraron en vigor este año en California no solo permite a los estudiantes sin documentos poder obtener un permiso de conducir sino también solicitar becas públicas para cursar la educación superior.

No he logrado terminar el colegio comunitario porque no podía recibir becas"Desde que me gradué de la preparatoria en 2008 aún no he logrado terminar el colegio comunitario porque no podía recibir becas para pagar mis estudios", apunta Luis Ángeles, quien cursa actuación y tendría que haber completado sus clases hace dos años. "Solo he podido registrarme como estudiante de medio tiempo porque tengo que trabajar para conseguir dinero con el que pagar mis clases".

"Pero ahora que tengo esta oportunidad voy a solicitar ayuda financiera para terminar cuanto antes porque con una beca ya podré registrarme como estudiante de tiempo completo sin estar preocupado por conseguir dinero", agrega.

De acuerdo con la Comisión de Ayuda al Estudiante de California, quienes cursan el colegio comunitario podrán optar por una beca de hasta 1,470 dólares mientras que quienes cursen la universidad podrán recibir hasta un máximo de 12,000 dólares.

Después de estudiar el colegio comunitario, donde tardó un año más en graduarse de lo esperado debido a la falta de dinero, Justino Mora se transfirió a UCLA, una de las universidades más prestigiosas, pero también entre las más caras del país.

Cada trimestre cuesta 4,700 dólares, más otros 500 de los libros"No he podido estudiar durante dos trimestres porque no tenía cómo pagarlo, y eso a pesar de que siempre he sido uno de los estudiantes con las mejores calificaciones", comenta. "Cada trimestre cuesta 4,700 dólares, más otros 500 de los libros. He tenido que estar dando clases privadas como tutor a estudiantes y arreglando computadoras para ir pagándome los estudios. Ahora con una beca podré terminarlos".

6,500 alumnos sin documentos

Cada año en Estados Unidos se gradúan de preparatoria unos 65,000 alumnos que no tienen documentos. California encabeza la lista. De los más de 355.000  estudiantes que hasta el mes pasado habían solicitado acogerse a la Acción Diferida, unos 258,000 viven en el Estado Dorado. El 70% de los solicitantes son de origen mexicano.

"Cuando llegué al grado 11 de la preparatoria me di cuenta de la magnitud del problema y los obstáculos que iba a tener por carecer de documentos", recuerda Justino. "No podía seguir los pasos de mis otros compañeros por no tener un número de seguro social con el que pedir las ayudas para ir a la universidad".

Estudiar me desanimaba. Quería dejar de hacerlo"Pensaba que por no tener documentos no iban a valer mis estudios, y que aunque los sacara no iba a poder trabajar", dice por su parte Reyna Benítez, quien después de la preparatoria hizo un curso para obtener un certificado con el que poder trabajar como cajera de banco.

"Estudiar me desanimaba. Quería dejar de hacerlo pero mis papás me dijeron que nunca pare porque siempre hay que tener fe en que algo bueno vendrá", agrega. "Ahora que ya tengo permiso de trabajo, estoy solicitando empleo en varios lugares, aunque estoy viendo universidades porque ahora con las becas que podemos recibir también quiero estudiar fisioterapia".

Oportunidades perdidas

Sin embargo, aún son miles de estudiantes los que no han solicitado el beneficio de la Acción Diferida y con ello no solo pierden la oportunidad de tener un permiso de trabajo sino también una licencia de manejo o solicitar becas públicas en California. Apenas uno de cada cuatro jóvenes que califican han enviado su solicitud.

Apenas uno de cada 4 jóvenes ha enviado su solicitud"Creo que existe un poco de miedo, porque por muchos años han vivido con el temor de trabajar en las sombras y manejar sin licencias", opina Gloria Saucedo, directora de Hermandad Mexicana, una de las organizaciones que ayuda a tramitar la Acción Diferida. "Muchas veces han dicho que ya venía la ayuda para los inmigrantes, y ahora que estamos en los primeros meses de haberse aprobado una ley muchos están incrédulos".

"Pero esta es una oportunidad que no deben dejar escapar", agrega. "Ahora son estos jóvenes los que van a poder manejar los autos de sus papás y los hijos van a poder registrar un negocio con su nombre".