El proyecto de nueva constitución que se llevará a consulta popular próximamente en Cuba contempla el reconocimiento de la propiedad privada, acepta el derecho al habeas corpus y deposita en varias figuras el poder del Estado, aunque mantiene como único al Partido Comunista.

Tras cuatro meses de iniciado el proceso para una reforma de la carta magna, las autoridades dieron a conocer el martes el texto que los diputados aprobaron a mediados de julio y que será sometido a discusión por los ciudadanos entre mediados de agosto y noviembre.

En sus 224 artículos la norma busca modernizar la constitución de 1976 -tiempos en los cuales la isla estaba en alianza con la Unión Soviética- para incorporar muchos de los cambios impulsados por el expresidente Raúl Castro.

La nueva carta magna ya no habla de la construcción de la sociedad comunista sino de un “Estado socialista de derecho”, diversifica los actores económicos y sociales como los pequeños empresarios y establece la no discriminación de la identidad sexual, pero mantiene los medios de prensa bajo la propiedad estatal y sobre todo la regulación de la concentración de la riqueza.

“El Estado regula que no exista concentración de la propiedad en personas naturales o jurídicas no estatales a fin de preservar los límites compatibles con los valores socialistas de equidad y justicia social”, expresa el artículo 22 que unos 600 diputados debatieron el 21 y 22 de julio.

En este sentido la empresa estatal será “el sujeto principal” de la economía de la isla, aunque se reconoce a las cooperativas y a las firmas mixtas.

En cuanto al sistema político se mantendrá al Partido Comunista de Cuba como “vanguardia organizada de la nación cubana” que “dirige a la sociedad y al Estado”, habrá un presidente de la Asamblea del Poder Popular -Parlamento- que será también del Consejo de Estado, un presidente de la república y un primer ministro. Hasta ahora el titular del Parlamento no tenía otro cargo, el presidente a su vez encabezaba el Consejo de Estado y de Ministros y no existía la figura del primer ministro.

Así mismo el proyecto hace mención específica a los derechos civiles y políticos como a la libertad de expresión, pensamiento y conciencia, pero no se admitirá invocarlos “con el propósito de evadir la ley”. Igualmente, los ciudadanos podrán pedir la aprobación de leyes mediante el pedido de 10.000 de ellos o quejarse ante las autoridades, pero nada se dice de las garantías para las huelgas.

Algunos aspectos de la nueva carta magna ya habían sido conocidos durante las sesiones de los parlamentarios que se transmitieron por televisión como, por ejemplo, la eliminación de la condición de ser un hombre y una mujer para contraer nupcias, abriendo la posibilidad a leyes que regulen el matrimonio homosexual.

La expropiación esta admitida pero solo en caso de utilidad pública y se otorga el derecho de recurrir a los tribunales a las personas que se sientan afectadas por una decisión del Estado a fin de obtener indemnizaciones.

También reconoce la doble ciudadanía para los cubanos, aunque éstos no podrán hacer uso de una extranjera en territorio nacional. La antigua constitución especificaba que la adquisición de una ciudadanía foránea eliminaba la isleña.

El proyecto mantiene derechos ampliamente difundidos en Cuba como el de la salud y educación gratuitas y el extenso sistema de seguridad pública.

Un aspecto poco difundido son sus disposiciones generales finales, según las cuales seis meses luego de aprobada la constitución se deberá dar a conocer una nueva ley electoral y en los siguientes tres se elegirá a las nuevas autoridades de presidente de la Asamblea, presidente de la república y primer ministro, lo que debería en principio ocurrir en 2019.

_____

Andrea Rodríguez está en: www.twitter.com/ARodriguezAP