Ministros italianos evadieron el martes responsabilidad por la devolución de 108 migrantes rescatados en alta mar a Libia, luego que grupos humanitarios mencionaron la posibilidad de que se violaron leyes internacionales.

Tanto el ministro del Interior Matteo Salvini como el de Trasporte Danilo Toninelli insistieron en que el rescate realizado por el barco de bandera italiana Asso Ventotto fue coordinado por la guardia costera libia sin participación de su contraparte italiana.

Sus comentarios se produjeron luego que la agencia de la ONU para refugiados y Amnistía Internacional denunciaron la decisión de llevar a los migrantes a Libia. El Alto Comisionado de la ONU para Refugiados en Italia dijo en Twitter que Libia no es un puerto seguro, lo que hace una transferencia así una violación de las leyes internacionales. Amnistía Italia dijo que “no sólo es una violación del derecho a asilo, sino además es un acto inhumano hacia esas 108 personas”.

Un legislador italiano a bordo de un buque de rescate perteneciente a una organización sin fines de lucro, Nicola Frantoianni, dijo en Facebook que su organización tiene pruebas de que el buque Asso Ventotto transportaba a los migrantes a Libia, y que se trataba de “un precedente muy grave” si lo hacía por orden de la guardia costera italiana.

El nuevo gobierno anti inmigrantes de Italia ha impedido que barcos de rescate operados por grupos humanitarios lleven a migrantes rescatados a los puertos del país desde su asunción al poder en mayo. Además, planea proveer a la guardia costera libia 12 embarcaciones patrulleras adicionales para prevenir que los barcos de los contrabandistas lleguen a aguas internacionales.

El gobierno italiano insiste en que ese paso es necesario para impedir el tráfico humano. Sin embargo, la legisladora opositora Laura Boldrini dijo que “la colaboración con Trípoli no provee una sola garantía de derechos humanos”.

En Bruselas, la portavoz de la Comisión Europea Natasha Bertaud no respondió a preguntas sobre el rescate, pero dijo que Libia no cumple las condiciones necesarias para ser considerada un puerto seguro, una posición “consistentemente mantenida” por la comisión.