Las ONG internacionales no han logrado evitar que sus trabajadores exploten sexualmente a las mujeres y niñas a las que se supone que deben ayudar porque su enfoque ha sido de “complacencia rayando en la complicidad”, dijo un comité parlamentario británico.

El abuso sigue siendo “endémico” en el sector porque las organizaciones suelen proteger su reputación en lugar de atajar el problema de una forma transparente, señaló Stephen Twigg, presidente del comité de Desarrollo Internacional de la Cámara de los Comunes.

El comité pidió que se mejore la revisión de los trabajadores humanitarios y un registro internacional para evitar que los que tengan antecedentes por abusos pasen de una organización a otra.

El informe se elaboró luego de que a principios de año se hizo público el despido o la renuncia de siete empleados de Oxfam que fueron acusados por un informante de mala conducta mientras trabajaban en Haití después del terremoto de 2010.