Un hombre de Carolina del Norte planea esperar un tiempo para reparar las abolladuras que sufrió su auto clásico, a fin de vanagloriarse con la historia de sus vacaciones en Alaska que las provocaron. No todos los días un costoso tesoro de colección es dañado por un oso que intenta robarse unas galletas.

“Es plática de bar”, dijo el lunes Tom Cotter, poco tiempo después de que saliera su vuelo de regreso a casa desde Anchorage después de recorrer el estado durante dos semanas en su 289 Shelby Cobra rojo de 1965 con otros coleccionistas de autos.

El auto de Cotter sufrió fuertes rasgaduras en el techo de vinil y abolladuras en la carrocería cuando un oso intentó entrar en él la semana pasada en el centro de esquí Alyeska, a 60 kilómetros (38 millas) al sur de Anchorage. Se enteró del incidente cuando uno de sus amigos le envió una foto del auto dañado la mañana en que fue descubierto.

Cotter se quedó sin palabras y salió corriendo para evaluar los daños.

“Este auto será por siempre conocido como el Cobra oso”, dijo Cotter, de 64 años, un escritor especializado en hallazgos de inusuales autos clásicos. También tiene un canal en YouTube llamado The Barn Find Hunter.

Desde los 10 años, Cotter quería tener un Shelby Cobra y lleva casi dos décadas con este modelo. Pero restó importancia a los daños, incluso cuando el auto convertible está valuado entre 900.000 y un millón de dólares.

“Todo puede arreglarse”, dice.

El robo perpetrado por el oso pardo no amargó su experiencia en Alaska, dijo. Envió su auto a Alaska, en donde recorrió casi 3.100 kilómetros (1.900 millas) explorando el estado antes de enviarlo de regreso a casa.

“Las mejores vacaciones de mi vida”, dijo.

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Rachel D'Oro está en Twitter como: https://twitter.com/rdoro