El negocio familiar del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destruyó parcialmente unas dunas protegidas por la ley en Escocia, al construir un campo de golf al norte de Aberdeen, de acuerdo con reportes gubernamentales emitidos por una solicitud de acceso a la información.

Scottish Natural Heritage, que monitorea los lugares de importancia científica en el país, señaló que la construcción del Trump International Golf Links Scotland “provocó la pérdida directa” de hasta 68 hectáreas (168 acred) de Foveran Links, un sitio de 205 hectáreas.

La zona dañada y destruida, uno de los mejores ejemplos de dunas móviles en Gran Bretaña, se desarrolló a lo largo de 4.000 años, informó la agencia.

“La construcción ha retirado la gran mayoría del interés geomorfológico en los alrededores del campo de golf”, indicó Scottish Natural Heritage en los documentos.

Bob Ward, director de políticas del Instituto de Investigación Grantham Research Para el Cambio Climático y el Medio Ambiente de la Escuela de Economía de Londres, presentó la solicitud de acceso a la información. El periódico británico Observer fue el primero en reportar el estudio.

La vicepresidenta ejecutiva de Trump International, Sarah Malone, dijo que la compañía es dueña de menos del 5% del sitio de interés científico, SSSI por sus iniciales en inglés, que permanece intacto en su mayoría.

“En lo referente a la pequeña porción que poseemos, ningún lugar SSSI en el terreno ha recibido mayor inversión o atención ambiental”, afirmó Malone en un comunicado. “El lugar fue ignorado hasta que Trump asumió el liderazgo, y ahora muchos lo disfrutan”.

En cuanto a la tierra desarrollada para el campo de golf, “ha cambiado en partes porque tenemos césped, pero nuestros asesores ambientales y (Scottish Natural Heritage) pueden confirmar que muchos de los atributos especiales de la tierra permanecen intactos y que la vida salvaje prospera”.

El campo de golf se completó en 2012 y es parte de lo que la Organización Trump ve como un proyecto a gran escala que podría incluir dos campos de golf, un hotel de 450 habitaciones y alrededor de 1.500 viviendas.

Las autoridades escocesas aprobaron al proyecto en 2008, aunque cada fase requerirá de revisión adicional.