Los conductores de taxis en Barcelona paralizaron el tráfico de una importante arteria como parte de una huelga por tiempo indeterminado contra los servicios por internet como Uber y Cabify.

Cientos de taxistas estacionaron sus vehículos color negro y amarillo en medio de la Gran Vía, donde los conductores pasaron la noche en sus autos o en carpas.

La televisión pública catalana mostró imágenes de taxis que arribaban de otras ciudades, como Bilbao, a 600 kilómetros, para sumarse a la protesta.

La huelga comenzó el miércoles cuando un juez suspendió la norma que obligaba a empresas por internet a obtener una autorización adicional para operar en el popular destino turístico.

Uber y Cabify suspendieron sus servicios el miércoles después que los partidarios de los taxistas atacaron a varios conductores, dos de los cuales fueron a parar al hospital.