El presidente Vladimir Putin dijo el sábado que la adopción del cristianismo hace más de 1.000 años en lo que luego sería Rusia fue el punto de partida del propio país.

Putin hizo declaraciones durante una ceremonia en ocasión del 1.030 aniversario de la adopción del cristianismo por el príncipe Vladimiro, líder de la Rus de Kiev, una federación de tribus eslavas que precedió al estado ruso.

Ante una multitud de clérigos y fieles en torno a la gran estatua del príncipe frente al Kremlin, Putin dijo que la adopción del cristianismo fue “el punto de partida de la formación y desarrollo del estado ruso, el verdadero nacimiento espiritual de nuestros antepasados y la determinación de su identidad. La identidad, el florecimiento de la cultura nacional y la educación”.

Las declaraciones de Putin destacaron los fuertes vínculos entre su gobierno y la Iglesia Ortodoxa Rusa.