Las olas de calor están imponiendo nuevos récords en todo el mundo. Europa tuvo su incendio forestal más letal en más de un siglo. En California, decenas de viviendas fueron quemadas y al menos 37.000 personas fueron desalojadas. Fuertes aguaceros con riesgo de inundaciones han azotado esta semana el este de Estados Unidos.

Todo esto es típico del verano, pero ha empeorado debido al cambio climático causado por el hombre, afirman científicos.

“Hay un abundancia de eventos extraordinarios”, dijo la climatóloga Jennifer Francis, de la Universidad Rutgers.

Japón registró el lunes 41,1 grados Celsius (106° F), la temperatura más alta en su historia. Partes de Massachusetts, Maine, Wyoming, Colorado, Oregon, Nuevo México y Texas también registraron récords de temperatura. Y un fuerte calor ha asolado Europa, donde Noruega, Suecia y Finlandia han experimentado temperaturas que nunca habían visto, por encima de los 32° C (90° F).

En lo que va de este mes, al menos 118 récords de temperatura fueron superados o igualados en el planeta, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés).

Las explicaciones quizá suenen conocidas.

“Tenemos ahora evidencias muy firmes de que el calentamiento global ha inclinado la balanza, aumentando las probabilidades de calor y lluvia extremos”, dijo el climatólogo Noah Diffenbaugh, de la Universidad de Stanford. “Hemos concluido que el calentamiento global ha aumentado las probabilidades de que se rompan récords de calor en más de 80% del planeta, y ha elevado las probabilidades de récords en eventos hidrológicos en la mitad del orbe”.

El cambio climático está aumentando las temperaturas en el mundo debido a la acumulación de gases de efecto invernadero derivados de la quema de combustibles fósiles, como el carbón y el petróleo, y de otras actividades humanas. Y los expertos aseguran que las corrientes de chorro _que determinan el clima en el hemisferio norte_ han vuelto a tener un comportamiento extraño.

“Una corriente de chorro ha permanecido en el mismo lugar durante semanas en una forma muy inusual”, dijo Jeff Masters, director de Weather Underground. Debido a ello, hay tres zonas que se mantienen calientes: Europa, Japón y el oeste de Estados Unidos.

Ese mismo patrón en las corrientes de chorro causó la ola de calor de 2003 en Europa, así como la ola de calor y los incendios de 2010 en Rusia, la sequía de Texas y Oklahoma en 2011 y los incendios forestales de Canadá en 2016, afirmó el climatólogo Michael Mann, de la Universidad Estatal de Pensilvania, que mencionó estudios previos de él y otros autores. Mann señaló en un correo electrónico que estos extremos se están “volviendo más frecuentes debido al cambio climático causado por el hombre, y en particular a la amplificación del calentamiento en el Ártico”.

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Borenstein informó desde Washington y Jordans desde Berlín.

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Borenstein está en Twitter como @borenbears

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