Andrés Manuel López Obrador, ganador de las elecciones presidenciales en México, anunció el viernes una inversión de 304.000 millones de pesos (16.000 millones de dólares) en los próximos tres años para extraer más petróleo y gas, rehabilitar las refinerías, construir una nueva y generar más energía hidroeléctrica en México.

“No queremos alarmar”, afirmó en rueda de prensa en referencia a la escasa producción de crudo en el país, uno de los retos prioritarios. “Si no actuamos con urgencia tendríamos problemas en el corto y en el mediano plazo, problemas de falta de producción de petróleo”.

Según sus datos, en 14 años la producción de crudo de México ha caído de 3,4 millones de barriles diarios a 1,9 “y es una tendencia a la baja porque se abandonó el sector energético y la industria petrolera”. Por eso, dijo, su intención es destinar desde el primer año de su gobierno 75.000 millones de pesos adicionales a explorar y perforar pozos para que en dos años la producción diaria haya aumentado en 600.000 barriles.

Aseguró también que habrá inversiones millonarias (49.000 millones de pesos) para rehabilitar las seis refinerías con que cuenta el país para que puedan operar al 100% y no al 30% de su capacidad como ocurre ahora. Asimismo, dijo que destinará 160.000 millones de pesos en tres años a la construcción de una refinería nueva en Tabasco, en el sur del Golfo de México.

López Obrador aprovechó el encuentro con la prensa para anunciar que el ingeniero agrónomo Octavio Romero será el próximo director de la paraestatal Petróleos Mexicanos.

Los anuncios del futuro presidente coincidieron con un comunicado de Pemex en el que informó de sus resultados en el segundo trimestre de 2018, periodo en el que registró pérdidas netas de 163.000 millones de pesos (8.750 millones de dólares) debido, según la nota, a la depreciación del peso frente al dólar.

La producción de crudo en ese trimestre fue de 1,8 millones de barriles diarios, ligeramente menor a la mencionada por López Obrador. No obstante, la paraestatal indicó que sus ventas subieron 36%.

Por otra parte, el próximo presidente afirmó que se modernizarán las plantas hidroeléctricas del país con una inversión de 20.000 millones de pesos porque generan energía “barata y limpia”.

López Obrador, que desde su victoria electoral el 1 de julio labora bajo una intensa agenda, anunció que viajará al río Usumacinta, en la frontera con Guatemala, para hacer “trabajo de campo” y reunirse con campesinos.

“Vamos a sembrar un millón de hectáreas de árboles frutales y necesito ir al terreno”, declaró. “El pueblo tiene un instinto certero. Sabe. Yo necesito eso. Si estoy nada más en la oficina, me voy a volver hasta tecnócrata”.