La campaña para la presidencia de Zimbabue se ha vuelto más reñida conforme se acercan las elecciones del lunes. A continuación, un perfil de los dos principales candidatos que compiten para sacar al alguna vez próspero país africano de la sombra del exlíder Robert Mugabe, quien se retiró en noviembre bajo presión militar.

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PRESIDENTE EMMERSON MNANGAGWA

Edad: 75 años

Partido: El gobernante Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF)

Apodado “el Cocodrilo” por sus actividades guerrilleras durante la guerra de independencia y por ser durante años la mano dura de Mugabe, Mnangagwa ha intentado venderse como el reformador con la promesa de una libre y justa elección luego de que comicios pasados estuvieran saturados de violencias e irregularidades. Después de ser despedido el año pasado por Mugabe en medio de un conflicto en el partido gobernante, el ejército lo apoyó para ayudar a derrocar a Mugabe. Mnangagwa ha pedido al país dejar el pasado, pero muchos recuerdan su participación como ministro de seguridad estatal durante las masacres de Matabeleland en la década de los 1980, cuando el ejército mató a miles de personas mientras Mugabe se enfrentaba a un rival político. Mnangagwa ha declarado reiteradamente a Zimbabue “abierto para los negocios” desde que ocupó el poder, pero una elección creíble es la clave para levantar las sanciones internacionales y abrir la muy necesaria puerta a la inversión en un país cuya economía colapsó desde hace mucho tiempo.

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NELSON CHAMISA

Edad: 40 años

Partido: Movimiento por el Cambio Democrático (MDC)

El abogado y pastor emergió para liderar al principal partido de oposición después de la muerte hace algunos meses de su líder Morgan Tsvangirai, quien durante años fue el principal rival de Mugabe en las elecciones. Chamisa ahora cuenta con el apoyo de una coalición de partidos, incluido uno respaldado por Mugabe y miembros de la facción juvenil pro-Mugabe que rápidamente fue expulsada del partido gobernante cuando Mnangagwa ocupó el poder. Chamisa, un exlíder estudiantil que fue uno de los seis funcionarios principales cuando MDC se fundó en 1999, ha prometido una gran variedad de reformas económicas en Zimbabue. También enfatizó la diferencia de edad de 35 años entre él y Mnangagwa, al decirle a The Associated Press en entrevista hace algunos meses que “Yo represento lo nuevo. Mnangagwa representa el pasado”.