Las Naciones Unidas han constatado que más de 7.000 niños han muerto o han resultado heridos durante el conflicto en Siria desde 2013, dijo una enviada del organismo el viernes y agregó que informes no corroborados por la ONU elevan el número hasta “más allá de 20.000”.

Virginia Gamba, especialista en niños involucrados en conflictos, dijo al Consejo de Seguridad de la ONU que desde el comienzo de 2018 el organismo ha constatado más de 1.200 infracciones contra niños.

Dicha cantidad incluye a más de 600 menores que fueron asesinados o mutilados y a más de 180 que fueron reclutados o utilizados por las fuerzas gubernamentales o por grupos armados, indicó Gamba.

“Los niños continúan siendo afectados de forma desproporcionada por el conflicto armado en Siria”, dijo Gamba. “La violencia a la que los niños sirios han sido expuestos, y siguen siéndolo, así como el dolor que ellos y sus familias han enfrentado a lo largo de estos años de ‘crisis’ es simplemente inaceptable”.

En comparación con el último trimestre de 2017, Gamba dijo que el primer trimestre de 2018 registró un aumento del 348% en los homicidios y mutilaciones de niños, un incremento del 25% en el reclutamiento y utilización de menores para fines militares, y un repunte del 109% en las infracciones graves cometidas contra los pequeños.

“Los ataques indiscriminados y desproporcionados de todas las partes involucradas, de los cuales la cifra más reciente es de 88, incluido el uso de armas prohibidas bajo la ley internacional, ataques aéreos, con morteros y cohetes, así como la venta indistinta de dispositivos explosivos improvisados, se han utilizado contra las zonas e infraestructuras civiles y han tenido un efecto letal en los niños”, aseveró Gamba.

Agregó que los reportes atribuyen la mayoría de los homicidios y lesiones en 2018 al gobierno sirio y a las fuerzas progubernamentales, y a todo el reclutamiento y la utilización de los niños para fines militares para los grupos armados.

Aunque las cifras para el comienzo de 2018 incluyen pocos casos constatados de violencia sexual y secuestros, Gamba dijo que esas violaciones se han informado desde 2013. Como ejemplos, refirió el abuso sexual y explotación de niños y niñas, la venta de menores como esclavos sexuales, la violación como un método de tortura y matrimonios forzosos con combatientes del grupo Estado Islámico.