Funcionarios del gobierno y legisladores sirios festejaron el viernes con música y el izamiento oficial de la bandera la recaptura de la simbólica ciudad sureña de Quneitra _ adyacente a las Alturas del Golán, ocupadas por Israel _ de grupos armados que la controlaron durante más de cuatro años.

A la ceremonia asistieron centenares de sirios residentes en aldeas vecinas, quienes cantaron juntos el himno nacional, agitaron banderas, bailaron y vitorearon al ejército sirio y milicias aliadas.

La foto del presidente Bashar Assad fue colocada en un monumento parcialmente destruido en el centro de la ciudad, donde su padre hace más de 40 años izó la bandera siria tras la retirada israelí.

Un periodista de The Associated Press visitó la ciudad como parte de un viaje organizado por el gobierno un día después de que las fuerzas militares capturaron Quneitra en una ofensiva en el suroeste de Siria que ha visto caer a la oposición. Los legisladores y funcionarios gubernamentales llegaron a la ciudad vacía y celebraron el regreso de la autoridad del gobierno.

La ciudad simbólica ha estado abandonada desde que Israel la destruyó cuando se retiró en 1974 después de la guerra de Medio Oriente. El gobierno sirio dejó la destrucción ocasionada en la ciudad como un recordatorio de la guerra con Israel, pese al cese del fuego

Pero Israel continuó ocupando las adyacentes Alturas del Golán, que tomó en la guerra de 1967.

Un cese del fuego y un acuerdo de no retirada han sido mayormente respetados a lo largo de la demarcación en las últimas cuatro décadas.

Pero durante la guerra civil siria, grupos armados ocuparon la ciudad y vastas secciones del sur de Siria, lo que obligó a la salida de la fuerza de paz de la ONU.

Las celebraciones del viernes ocurrieron mientras soldados sirios finalizaban su despliegue para restaurar sus posiciones a lo largo de la línea de demarcación, por primera vez desde 2014.

Los soldados fueron apostados además en el cruce que conecta Quneitra con el Golán. Aunque los dos países están en guerra, familias de la comunidad drusa local divididas por la demarcación usan el cruce para visitas. Los granjeros también lo usaron para enviar manzanas a través de la frontera.