Más de 2.000 viviendas fueron dañadas en el fatal incendio forestal de esta semana cerca de Atenas y aproximadamente la cuarta parte serán demolidas, dijeron funcionarios griegos el viernes, revelando más detalles del desastre que ha generado crecientes críticas al gobierno.

Mientras el saldo de muertos llegaba a 86, el Ministerio de Infraestructura dijo que ha inspeccionado unas 2.000 viviendas dañadas en el área de Rafina, 30 kilómetros (18 millas) al este de la capital.

Las viviendas consideradas irremediablemente inseguras estaban siendo marcadas con X rojas durante inspecciones estructurales por expertos que eran conducidas paralelamente a revisiones de casas por equipos de rescate en busca de víctimas.

Forenses del estado han completado las autopsias de todos los cuerpos hallados hasta ahora, aumentando el saldo con un macabro descubrimiento. Nikos Karakoukis, jefe del Departamento Forense de Atenas, dijo que los análisis revelaron los restos de otras tres personas.

"Hay fragmentos de huesos que son atribuidos a otras personas, por lo que el saldo aumentó a 86”, dijo.

Fue otro indicio de la intensidad del calor generado por el siniestro, que fundió las tamboras de metal de autos al azotar los balnearios cubiertos de pinares con vientos de hasta 100 kilómetros por hora (62 mph).

Los equipos de rescate continuaban rastreando la zona puerta por puerta mientras la guardia costera y buzos voluntarios trabajaban en el mar en busca de posibles nuevas víctimas. A medida que el incendio arreciaba, cientos de personas se refugiaron en las playas cercanas, pero la intensidad del calor y el denso humo obligaron a muchos a lanzarse al agua.

La policía federal de Alemania envió un equipo de especialistas forenses para ayudar en el proceso.

Pese al aumento diario del saldo de muertos, funcionarios del gobierno griego se han negado a reconocer las críticas, incluyendo acusaciones de mala planificación para emergencias antes de la temporada anual de incendios forestales en el país.

El viernes, sin embargo, el primer ministro Alexis Tsipras trató de calmar las críticas.

"Acepto la plena responsabilidad política por esta tragedia”, dijo Tsipras en una reunión televisada con su gabinete. “Es obviamente lo que tiene que hacer un primer ministro y los llamo a ustedes a hacer lo mismo”.