Tienen el diseño futurista del tipo de armas que los asesinos utilizan en las películas: Son pistolas fabricadas en impresoras 3D, hechas de plástico rígido que son fáciles de armar y ocultar, pero difíciles de rastrear.

El futuro está aquí.

Después de años de luchar contra el gobierno federal, una compañía de Texas recibió autorización para publicar en internet los planos que le enseñan a la gente a fabricar armas en impresoras 3D desde la comodidad de su casa.

Activistas y algunos funcionarios policiales están horrorizados y preocupados de que es exactamente lo que terroristas y criminales quieren: Pistolas que no alerten a los detectores de metal, que no tengan números de serie para su rastreo y que no requieran de una revisión de antecedentes. Una coalición de grupos a favor del control de armas interpuso el jueves una apelación ante una corte federal con la intención de bloquear el fallo reciente del gobierno federal que autoriza a Cody Wilson y su compañía, Defense Distributed, a publicar en internet los planos para fabricar armas de fuego con impresoras 3D.

“Existe un mercado para este tipo de armas, y no solo entre los entusiastas y coleccionistas”, dijo Nick Suplina, director legal y de políticas en Everytown for Gun Safety, uno de los tres grupos que acudió a los tribunales. “También existe un deseo real y una oportunidad de lucro en el bajo mundo criminal”.

Wilson, fundador de Defense Distributed, publicó por primera vez los diseños descargables para producir armas de fuego en impresoras 3D en 2013. El documento se descargó alrededor de 100.000 veces, hasta que el Departamento de Estado le ordenó cesar bajo el argumento de violar la ley federal de exportación de armas, debido a que algunos de los planos fueron descargados por personas fuera de Estados Unidos.

Pero en una decisión para revertir el fallo que sorprendió a los activistas en pro del control de armas, el Departamento de Estado llegó a un acuerdo en el caso con Wilson y accedió a permitirle que volviera a publicar los planos a finales de julio. Wilson declaró su victoria con un mensaje en Twitter y anunció que los planos estarían disponibles a partir del 1 de agosto.

Wilson no respondió un email enviado en busca de comentarios. Su abogado, Josh Blackman, profesor en la Facultad de Derecho de South Texas, en Houston, declinó declarar al respecto.

Expertos de la industria armamentista aseguran que las armas son tan solo el equivalente moderno de lo que ya es legal y está disponible: la capacidad para armar tu propia arma de fuego utilizando materiales y métodos tradicionales en casa sin números de serie. Aseguran que este tipo de armas no atraerán a los delincuentes debido a que las impresoras necesarias para su fabricación son sumamente costosas y las armas no son muy durables.