El presidente francés Emmanuel Macron y el jefe de gobierno español Pedro Sánchez dijeron el jueves que ven con beneplácito una tregua comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea a la que se convocó esta semana, pero le exigieron a Washington que reduzca los aranceles y rechazaron negociar un nuevo acuerdo comercial con el gobierno estadounidense.

“Un buen diálogo comercial sólo puede tener como fundamento una base equilibrada y recíproca, pero nunca bajo ningún tipo de amenaza”, afirmó Macron en una conferencia de prensa con Sánchez en Madrid.

Macron agregó que quería ver “señales claras en el acero y el aluminio que son sujeto de aranceles ilegales en Estados Unidos”.

Washington ha impuesto aranceles a las importaciones de esos metales y amenazó con imponer impuestos de entre el 20 y el 25% a los automóviles, camiones y autopartes importados de la UE, por considerar que son un riesgo para la seguridad nacional.

En represalia, el bloque europeo respondió con impuestos a los productos estadounidenses.

Sin embargo, el miércoles el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, acordaron efectuar conversaciones para abrir los mercados.