¿Te apetece un chapuzón en el mar Báltico para refrescarte del inusual y abrasador verano europeo? Hace demasiado calor para eso.

Esta semana las autoridades en Polonia prohibieron nadar en más de 50 playas a lo largo de su costa báltica ya que las elevadas temperaturas fomentaron la proliferación de una bacteria nociva en el mar.

Las temperaturas de las aguas oceánicas excedieron los 23 grados Celsius (73 grados Fahrenheit) en algunos lugares el jueves.

Los salvavidas les dijeron a los vacacionistas en las calientes playas arenosas, desde Swinoujscie en el occidente hasta Gdynia en el oriente, que no se metieran al mar, donde hay espesas colonias verdosas de cianobacterias que representan una amenaza para la salud.

Las autoridades sanitarias regionales han emitido advertencias de que el contacto con la bacteria puede causar alergias y salpullido. Beber agua contaminada también puede ocasionar serios problemas digestivos.

En 12 años, el mar Báltico no ha tenido un crecimiento tan intenso de cianobacterias. Éste ocurre de la excepcionalmente elevada temperatura ambiental de 34 grados Celsius (93 grados Fahrenheit) que ha aumentado la temperatura del típicamente frío mar Báltico.