Los embajadores de Estados Unidos y China intercambiaron críticas en la Organización Mundial del Comercio en medio de las candentes disputas comerciales entre sus países.

La confrontación entre Dennis Shea y Zhang Xiangchen sucedió en una reunión de la OMC en Ginebra el jueves, justo cuando las dos grandes economías están enfrascadas en una guerra comercial. El gobierno del presidente Donald Trump ha impuesto aranceles a bienes chinos por un valor de miles de millones de dólares y China ha tomado represalias.

Shea atacó la afirmación de Beijing de que apoya un comercio abierto, transparente, inclusivo y no discriminatorio. “El tamaño de China magnifica el daño causado por su estrategia mercantil, liderada por el estado, al comercio y la inversión, y este daño crece cada día y ya no puede ser tolerado”, dijo.

Zhang respondió que Shea había “provocado que el ambiente oliera a pólvora”.

“Debemos agradecer al embajador Shea, ya que nos recordó que ahora estamos en una crisis sin precedentes del sistema comercial multilateral”, dijo.

Aunque señaló los problemas de pobreza en China, Shea rechazó las afirmaciones del gobierno chino de que todavía es un país en desarrollo dado que es el principal productor de automóviles, importador de petróleo, productor de acero y consumidor de carne en el mundo. Insistió que China mantiene el control o una fuerte influencia en una amplia variedad de negocios en China.

Trump ha acusado reiteradamente a la OMC de ser injusta con Estados Unidos.

Zhang prácticamente acusó a Estados Unidos de ser el principal perturbador del comercio mundial al imponer aranceles al acero, aluminio y productos chinos.