Gran Bretaña se aprestaba a sufrir un calor récord, mientras los legisladores advertían que las muertes provocadas por el calor excesivo podrían aumentar en el futuro si las autoridades no toman medidas para enfrentar olas de calor más frecuentes.

Los meteorólogos dijeron que la temperatura el viernes podría llegar a 36,7 grados Celsius (98,6 Fahrenheit), un récord para julio. Para el jueves pronostican 35 grados.

Una comisión ambiental del Parlamento advirtió el jueves que las muertes relacionadas con el calor podrían triplicarse y alcanzar la cifra de 7.000 por año para el 2050, a menos que el gobierno elabore estrategias para proteger a la gente, en particular a los ancianos.

El calor desusado también causa problemas en el transporte. El RAC, un organismo que brinda ayuda en las rutas, informó de un aumento del 15% en las averías de vehículos comparado con las cifras habituales.