Los turistas que llegan a Barcelona se enfrentan a largas filas, y autobuses y metros saturados, ya que los taxis de la ciudad están en huelga por segundo día consecutivo.

Las aplicaciones para solicitar transporte como Uber y Cabify tampoco operaban el jueves. Las compañías suspendieron los servicios la tarde del miércoles cuando personas a favor de los taxistas asaltaron a varios de sus conductores, y dos de ellos fueron hospitalizados.

Los pasajeros que llegaban al aeropuerto El Prat de Barcelona hacían largas filas para los autobuses bajo un sol abrasador mientras los taxis vacíos pasaban frente a ellos haciendo sonar su claxon en señal de protesta.

Los conductores de taxi se pusieron en huelga en oposición a un fallo de un juez que suspende la necesidad de autorización adicional para que operen las compañías de solicitud de transporte por aplicación en Barcelona. Los conductores dicen que, si la decisión no es revocada para el jueves, podrían extender su huelga.