El astro del críquet convertido en político Imran Khan declaró el jueves la victoria para su partido en las elecciones generales de Pakistán y prometió un “nuevo” país después de una elección que estuvo saturada de acusaciones de fraude y violencia.

Khan, quien busca ser el próximo primer ministro del país, dijo en un discurso televisado a la nación que “gracias a Dios ganamos y fuimos exitosos”.

La comisión electoral de Pakistán no ha difundido el resultado final oficial, pero Khan ha mantenido la delantera según las proyecciones de varias televisoras, aunque no es claro si su partido Terik-e-Insaf, PTI, obtendrá la mayoría simple o tendrá que formar un gobierno de coalición.

El mensaje de Khan de un “nuevo” Pakistán llegó a los jóvenes votantes en un país en donde 64% de sus 200 millones de habitantes tienen menos de 30 años, según un reporte de Naciones Unidas.

Más de una decena de canales en Pakistán, basados en conteos oficiales pero parciales, pronosticaban utilizando sus propias y no reveladas metodologías, que el PTI obtendrá hasta 119 escaños de los 270 de la Asamblea Nacional que se disputaron.

El resto de los 342 escaños de la Cámara Baja del Parlamento incluye asientos reservados para mujeres y minorías. La votación de dos escaños se pospuso luego de que un candidato muriera durante la campaña y otro fuera descalificado.

Pero incluso antes de que se contabilizaran la mitad de los votos, el principal rival de Khan, Shahbaz Sharif quien dirige la Liga Musulmana de Pakistán _ el partido del encarcelado ex primer ministro Nawaz Sharif _ se opuso al resultado, causando temores de que los disgustados perdedores podrían retrasar la formación del próximo gobierno.

También surgieron quejas de la independiente Comisión de Derechos Humanos, que emitió un comunicado diciendo que en algunos lugares no se les permitió votar a las mujeres.