El exguardaespaldas de Emmanuel Macron que desencadenó una crisis política tras la publicación de un video en el que aparecía golpeando a un manifestante dijo que cometió un "gran error" pero que no sentía que hubiera traicionado al presidente de Francia.

Las autoridades abrieron una investigación judicial sobre Alexandre Benalla, que fue cesado de sus funciones la semana pasada, y su oficina fue registrada el miércoles. El diario Le Monde publicó el jueves una entrevista con Benalla, quien se afeitó la barba para ser menos reconocible.

La oficina de Macron recibió críticas por no revelar las acusaciones hace semanas y por la forma como gestionó el caso. El líder francés dijo en una reunión privada de su formación el martes que él era el único responsable.

Benalla afirmó que atacarlo a él es una forma de hacer daño a Macron. "Yo soy el eslabón débil”, apuntó.