El secretario de Justicia de Estados Unidos y el presidente de la Cámara de Representantes se pronunciaron el jueves en defensa del subsecretario de Justicia, Rod Rosenstein, y contra la iniciativa de abrirle juicio político de 11 legisladores de derecha.

Jeff Sessions, el superior de Rosenstein, dijo que tiene la “mayor confianza” en su segundo, un hombre “sumamente capaz”.

Once legisladores conservadores de la Cámara de Representantes presentaron artículos para abrir un juicio político a Rosenstein, quien supervisa la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016.

Sessions sugirió que los legisladores se concentraran en la reforma del sistema de inmigración.

También deploró haberse reído en una reunión de líderes de secundaria cuando los asistentes corearon “que la encierren”, una consigna de la campaña de Donald Trump que alude a su rival demócrata Hillary Clinton.

Por su parte, el presidente de la cámara, Paul Ryan, dijo que no apoya la iniciativa de impugnar a Rosenstein presentada por 11 de sus correligionarios republicanos.

En conferencia de prensa el jueves, Ryan opinó que los legisladores no deben tomar el proceso de juicio político “con ligereza”.

Dijo que el toma y daca de Rosenstein con los pedidos de documentos de legisladores republicanos no se eleva al nivel de abuso de autoridad, negativa a acatar una orden legítima y otros delitos merecedores de un juicio político de acuerdo con la Constitución.

El grupo encabezado por el representante Mark Meadows, de Carolina del Norte, critica a Rosenstein y el Departamento de Justicia por no responder debidamente a los pedidos de documentos relacionados con la investigación de la injerencia rusa y el caso, ya cerrado, del correo electrónico de Clinton.

La iniciativa no lleva aparejada una votación inmediata, pero Meadows podría emprender iniciativas procesales en la Cámara para forzar el voto más tarde en el día o en septiembre, cuando los legisladores regresen de un receso veraniego de cinco semanas que comienza el jueves.

Los cinco artículos acusan a Rosenstein de "delitos graves y menores” por no proporcionar información a los comités, pese a que el departamento entregó ya más de 800.000 documentos a los legisladores, y por firmar lo que los republicanos consideran que fue una vigilancia inapropiada a un asesor de Trump.