Estados Unidos y la Unión Europea han acordado trabajar para tener “cero aranceles” y “cero subsidios” en productos que no sean automovilísticos, afirmaron el miércoles el presidente Donald Trump y los dirigentes del bloque, y dijeron que trabajarían juntos para resolver los aranceles estadounidenses sobre las importaciones de acero y aluminio que han afectado a los mercados europeos.

En una declaración realizada en el Rosedal de la Casa Blanca junto al presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, Trump dijo que la UE había acordado comprar “mucha soya” e incrementar sus importaciones de gas natural licuado de Estados Unidos.

Mientras tanto, Juncker indicó que Estados Unidos y la UE habían acordado abstenerse de futuros aranceles como parte de las negociaciones comerciales dirigidas a evitar una disputa comercial que involucre al lucrativo mercado automotriz.

Trump comentó a los reporteros que era un “gran día para el libre comercio y para el comercio justo” y prometió “resolver los problemas con los aranceles sobre el acero y aluminio y resolver los aranceles punitivos. Tenemos algunos aranceles que son en represalia y que se resolverán como parte de lo que estamos haciendo”.

“Estamos comenzando la negociación ahora mismo, pero sabemos muy bien hacia dónde va”, indicó el mandatario tras su reunión con sus contrapartes europeas.

Juncker dijo que tenía la “intención de llegar a un acuerdo hoy y hemos hecho un trato hoy. Hemos identificado una serie de áreas en las que trabajaremos juntos, rumbo a tener cero aranceles en los productos industriales. Ese era mi principal objetivo, para que hubiera cero aranceles en los productos industriales”.

Juncker dijo que la UE “puede importar más soya de Estados Unidos y lo hará”. Agregó que ambas partes acordaron trabajar juntas para reformar la Organización Mundial del Comercio, a la que Trump ha criticado de ser injusta con Estados Unidos.

Momentos antes en la Oficina Oval, Juncker comentó a Trump que los dos socios comerciales eran “aliados, no enemigos” y le dijo que necesitaban trabajar juntos para abordar las fricciones recientes que involucran las amenazas de Trump de imponer aranceles a las importaciones de automóviles y los planes de la UE de tomar represalias.