A dos semanas de la trascendental votación en el Congreso del proyecto de ley para la despenalización del aborto, activistas a favor de la iniciativa se manifestaron el miércoles frente al Congreso vestidas con capas rojas y gorros blancos que caracterizan a las mujeres fértiles de la exitosa serie “The Handmaid’s Tale” (El cuento de la criada).

Varias decenas de mujeres con el atuendo y la cabeza inclinada hacia el suelo se apostaron en silencio frente al ingreso principal del Parlamento, situado en el centro de Buenos Aires, junto cuando tienen lugar las últimas audiencias de expertos convocados por los senadores para exponer a favor y en contra del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación, que ya cuenta con media sanción de Diputados.

La iniciativa se debatirá en el Senado el 8 de agosto y no hay certezas sobre el resultado de la votación.

Bajo una copiosa lluvia, la actriz y cantante argentina Elena Roger tomó la palabra y leyó una carta enviada por la escritora canadiense Margaret Atwood, autora del libro homónimo a la serie emitida por la plataforma de streaming Hulu y quien ha dado su apoyo público a la “campaña por el aborto legal, seguro y gratuito”, el colectivo de distintos movimientos feministas de Argentina que impulsaron el proyecto en cuestión.

“A los senadores y senadoras argentinas, a nadie le gusta el aborto, incluso cuando es seguro y legal. No es para festejar un sábado por la noche. Pero a nadie le gusta tampoco mujeres sangrando hasta la muerte en un baño por un aborto ilegal... las mujeres que no pueden tomar la decisión de tener o no bebés son esclavas porque el Estado le reclama como propiedad a sus cuerpos y el derecho a dictar el uso al que deben someterse sus cuerpos”.

En el cuento de Atwood, la humanidad enfrenta una epidemia de esterilidad. Las pocas mujeres fértiles son las criadas de las “esposas”, mujeres de clase alta, casadas con funcionarios y que no pueden tener hijos.

Las criadas visten de rojo y llevan en sus cabezas un sombrero blanco que impide vean a sus costados y les oculta la cara.

“Fuerce partos si usted quiere Argentina, pero por lo menos llame a lo forzado lo que es: es esclavitud, es reivindicar y poseer el cuerpo de otra persona y sacar provecho de ello”, leyó con énfasis Roger el final de la carta enviada por la escritora canadiense.

Luego las manifestantes sacaron de sus bolsillos pañuelos verdes que identifican al movimiento a favor del aborto, los levantaron con las dos manos y gritaron: “Aborto legal ya, aborto legal ya”.

En breve, volvieron al papel de criadas y en fila iniciaron la retirada. Pasaron frente a un grupo de activistas contra el aborto __identificados con pañuelos celestes__, muchos de ellos acompañados por niños pequeños, que están apostados en una de las esquinas del parlamento juntando firmas contra el proyecto de ley. No hubo intercambio de palabras entre ellos.

Por su temática y compromiso feminista de la autora, “El cuento de la criada” se ha convertido en lema de muchas protestas en el mundo. La serie tiene 20 nominaciones para los premios Emmy 2018.

Atwood, de 78 años, ha militado activamente a favor de la legalización del aborto en Argentina y hasta tuvo un cruce en twitter con la vicepresidenta Gabriela Michetti, quien se ha manifestado contra el proyecto de despenalización: “No apartes la mirada de las miles de muertes anuales de abortos ilegales. ¡Dale a las mujeres argentinas el derecho de elegir!”, le reclamó.

En Argentina, que se ha puesto a la vanguardia en América Latina por consagración de derechos civiles como la ley de matrimonio igualitario e identidad de género, el aborto sólo está permitido para los casos de violación o riesgo para la salud de la madre.

En un informe de 2016 el Ministerio de Salud estimó que se realizan en el país entre 370.000 y 522.000 abortos por año pero aclaró que “por tratarse de una práctica clandestina no se dispone de datos precisos”. El mismo año hubo 245 muertes maternas por aborto, según la estadística oficial.