Los ladrones de combustibles que perforan oleoductos del gobierno en México se están volviendo más audaces.

Antes abrían agujeros principalmente en áreas rurales, pero ahora están siendo hallados en la Ciudad de México. Pero esconderlos es difícil en un ambiente urbano.

La policía ha hallado perforaciones en tuberías en túneles y bajo edificios. Y ahora la policía de la capital dijo que encontró a dos ladrones perforando en un lugar inusual: un cementerio.

El martes, las autoridades vieron a dos hombres trabajando entre tumbas en el panteón en el norte de la ciudad. Los hombres habían conectado una manguera a través de un muro y a dos camiones equipados con tanques. Los hombres trataron de escapar, pero fueron arrestados.

Un promedio de 42 agujeros ilegales son perforados en tuberías de combustible en México cada día.