Un día después de dos explosiones en una clínica limeña que dejaron al menos 35 heridos, la policía peruana descartó que el hecho tenga origen terrorista y que más bien habría sido producto de una presunta venganza.

Los atacantes fueron identificados como los hermanos Alexander y Claudia Benites, quienes quedaron con heridas graves tras la explosión y están siendo atendidos en la unidad de cuidados intensivos del mismo centro que atacaron, ubicado en el centro sur de la capital peruana.

El jefe de la dirección contra el terrorismo, José Baella, en rueda de prensa afirmó que los hermanos “al parecer se habrían puesto de acuerdo en venganza, porque en años anteriores la madre de estas dos personas habría fallecido en la clínica y además estarían demandando a la clínica para reivindicarse económicamente".

Los Benites demandaron a la clínica Ricardo Palma acusándola de negligencia médica porque allí atendieron en reiteradas ocasiones a su madre, Victoria Aguilar, por migrañas, cuando ella tenía un tumor cerebral, del cual fue operada y poco después falleció.

La justicia dispuso multas al centro médico por más de 100.000 dólares, lo cual no fue suficiente para la familia de la difunta, que exigía sanciones para los médicos que la atendieron.

El hecho, registrado la mañana del martes, causó la evacuación de esa edificación y la paralización del tráfico de los alrededores. La clínica anunció que la tarde del martes se normalizó la atención.