Un inmigrante ecuatoriano cuya deportación fue frenada por un juez en Nueva York declaró el miércoles que pensaba que perdía a su esposa y sus hijas cuando fue detenido luego de entregar una pizza en una instalación del Ejército de Estados Unidos en Brooklyn.

"Pensé que el mundo se me acababa”, dijo Pablo Villavicencio afuera de su casa en Long Island, la mañana después de haber sido puesto en libertad.

"Pensé que lo iba a perder todo, que mi sueño de tener una familia siempre unida llegaba a su fin”, expresó.

Villavicencio salió del centro de detención poco antes de la 9 de la noche del martes, siendo recibido con eufóricos abrazos de su esposa e hijas pequeñas. Agradeció a sus partidarios y a la prensa, antes de ser llevado en una SUV.

El juez federal Paul Crotty había declarado que Villavicencio, quien había estado confinado en un centro de detención de Nueva Jersey, puede permanecer en Estados Unidos mientras cursa su proceso para obtener status legal.

"Gracias a Dios el juez tomó una decisión muy justa y correcta al decirle a las autoridades migratorias que ‘no me pueden deportar del país porque he sido un ciudadano ejemplar para la nación, para mi estado, para mi ciudad y mi matrimonio’, dijo Villavicencio. "Dios hace la justicia”.

La esposa se expresó eufórica por el regreso.

"Uno se siente feliz de que la familia está reunificada pero queda desilusionado y triste de que hay muchas otras familias en la misma situación", dijo la esposa, Sandra Chica. "Nosotros los que lo vivimos, que sabemos cómo se siente, no le deseamos esto a nadie”.

El día anterior, el juez Crotty había declarado que Villavicencio podía salir en libertad.

“Aunque permaneció en Estados Unidos de forma ilegal y actualmente está sujeto a una orden final de deportación, ha sido un ciudadano ejemplar”, escribió el juez.

El ecuatoriano solicitó permanecer en Estados Unidos luego de que se casó con una ciudadana estadounidense, con quien tiene dos niñas.

El juez mencionó a las menores y dijo que son ciudadanas estadounidenses.

“No tiene antecedentes penales”, escribió el juez. “Ha pagado sus impuestos. Ha trabajado de manera diligente para mantener a su familia”.

El gobierno federal, que había querido que el caso se trasladara de Nueva York a Nueva Jersey, no ha comentado sobre la decisión del juez.

Adriene Holder, abogada a cargo del fuero civil en Legal Aid Society, dijo que “el derecho, la humanidad y la moralidad” prevalecieron y que la familia Villavicencio al fin “ha recibido una dosis crucial de alivio de su pesadilla de 53 días”.

“Esta decisión debería servir como una reprimenda contra el gobierno del presidente Trump y su cruzada implacable para separar a las familias” migrantes, indicó Holder en un comunicado.

El juez emitió el fallo después de escuchar argumentos el martes, cuando puso en aprietos a un abogado del gobierno sobre el esfuerzo de las autoridades de inmigración para hacer cumplir una orden de deportación de 2010 y cuestionó la necesidad de detener y deportar rápidamente a Villavicencio, de 35 años.

"Los poderosos están haciendo lo que quieren y los pobres sufriendo lo que deben”, dijo Crotty tras escuchar al fiscal federal Joseph Cordaro defender las acciones del gobierno.

"Quiero decir, ¿hay algún concepto de justicia aquí o estamos simplemente haciendo esto porque queremos?”, preguntó el juez. “¿Por qué queremos hacer cumplir esta orden? No cambia nada en términos de los asuntos importantes que afectan al país”.

Cordaro argumentó que la causa debería ser transferida a Nueva Jersey porque Villavicencio está detenido allí. Dijo que los precedentes legales así lo dictan, pero el juez rechazó ese argumento.

El caso ha atraído amplia atención púbica en medio de la batida del presidente Donald Trump contra la inmigración ilegal.

El gobernador de Nueva York Andrew Cuomo dijo una declaración que el gobierno federal ha separado “cruelmente” a Villavicencio de su esposa y dos hijitas “sin razón legítima”.

Villavicencio fue detenido el 1 de junio luego que un examen rutinario de antecedentes relevó que tenía pendiente una orden de arresto por violaciones de inmigración.

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas dijo que un juez de inmigración le otorgó a Villavicencio salida voluntaria del país en marzo del 2010, pero que éste no lo hizo.

Un juez federal en Nueva Jersey ya había antes bloqueado temporalmente la deportación de Villavicencio.

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La periodista de The Associated Press Claudia Torrens contribuyó a este despacho.