Taxistas de todas partes de España se congregaron el miércoles en Barcelona para sumarse a una huelga de 48 horas en protesta por el número creciente de autos que operan con apps como Uber y Cabify. Uber y Cabify suspendieron brevemente sus servicios, tras decir que algunos de sus choferes fueron atacados en la ciudad al margen de las manifestaciones.

Los taxistas, que se sumaron a una ruidosa protesta junto al Arco de Triunfo, protestan contra la suspensión de la autorización adicional que requerían esos autos para funcionar en Barcelona y quieren que se respete una proporción de 30 a uno. La relación actual en la región de Cataluña es de 6,7 licencias de taxi por cada una de Uber o Cabify.

Miles de manifestantes lanzaron cohetes e hicieron sonar sus bocinas al dirigirse a un edificio del gobierno para reclamar una mayor regulación de las apps que, dicen, les quitan empleos.

Más tarde el miércoles, Uber y Cabify anunciaron que suspendían temporalmente los servicios en Barcelona luego de ataques a algunos de sus choferes.

Eduardo Martín, portavoz de Unauto, la asociación nacional para choferes de taxis por app, incluyendo Uber y Cabify, dijo que habían ocurrido decenas de ataques contra choferes y pasajeros de Uber y Cabify en Barcelona, mayormente delante de hoteles.

Dos choferes fueron hospitalizados, dijo. Uno de ellos perdió el conocimiento y el otro sufrió quemaduras en el rostro tras un ataque con ácido.

Varios vehículos quedaron con ventanillas y espejos rotos.