El expresidente colombiano Álvaro Uribe dijo el martes que renunciará a su escaño en el Senado después de que fuera llamado a testificar por acusaciones de manipular a testigos.

Uribe tuiteó que se siente “moralmente impedido” para seguir fungiendo como senador mientras prepara su defensa. Durante años ha estado involucrado en una disputa legal con otro senador, Iván Cepeda.

Uribe inicialmente acusó a Cepeda de presionar a presidiarios para que afirmaran falsamente que estaba vinculado a un grupo paramilitar. La Corte Suprema no halló evidencia para sustentar la acusación de Uribe, pero decidió que había razones para investigarlo por manipular a testigos.

En un comunicado publicado el mismo martes, la Corte Suprema dijo qué Uribe será investigado por los delitos de soborno a testigos y fraude procesal. Si se le encuentra culpable, el expresidente podría pasar varios años tras las rejas.

Cepeda dijo a The Associated Press que se considera una "víctima" de Uribe y sus "maquinaciones" legales, pero también opinó que la reciente decisión de la Corte es comparable a los procesos que se han librado contra otros exmandatarios latinoamericanos, como Alberto Fujimori en Perú y Augusto Pinochet en Chile.

"Ya era hora de que en Colombia se produjera un hecho de esta naturaleza," dijo el senador izquierdista.

Uribe sigue teniendo influencia en la política de Colombia y su apoyo ayudó a impulsar la campaña del presidente electo Iván Duque.