El gobierno del presidente Donald Trump y la Unión Americana de Libertades Civiles no pudieron ponerse de acuerdo sobre el tiempo que necesita un migrante para decidir si solicita asilo tras haber sido separado y luego reunificado con sus hijos en la frontera con México, dijo el Departamento de Justicia el martes.

El gobierno propuso un período de espera de cuatro días, tres días menos que la propuesta de la organización pro-derechos civiles, ACLU por sus siglas en inglés, de acuerdo con documentos presentados en una corte federal.

El período de espera más largo aumentaría el costo de detención de los migrantes, que ocuparían camas de uso potencial para otros detenidos, dijo David Jennings, agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, en una declaración presentada en corte. El costo de detención de una persona con familia es de 319 dólares por día, y en todo el país hay entre 2.500 y 2.700 camas para familias recluidas.

La semana pasada, el juez federal de distrito Dana Sabraw detuvo temporalmente la deportación de familias reunificadas luego que la ACLU pidiera el período de espera de una semana, citando "rumores crecientes y persistentes ... de que se podrían llevar a cabo deportaciones masivas de manera inmediata e inminente tras reunificaciones". La ACLU argumentó que los padres necesitan tiempo para consultar con sus abogados, activistas e hijos.

Ambos lados dieron la impresión de haber estado cerca de llegar a un acuerdo el lunes, cuando pidieron conjuntamente una extensión de 24 horas para limar sus diferencias.

Sabraw tenía previsto abordar el pleito el martes en lo que sería la séptima audiencia del caso en este mes. También evaluará el estatus de los esfuerzos para reunificar a más de 2.500 niños de 5 o más años conforme a la fecha límite del jueves establecida. El plazo para los menores de 5 años pasó el 10 de julio.