A fuerza de tuits, va emergiendo una Doctrina de Trump: Di que tienes un poderío incontrastable, no toleres desaires y contragolpea con más fuerza... al menos de palabra.

La respuesta del presidente Donald Trump en mayúsculas a una provocación relativamente menor de Irán es un nuevo ejemplo de la negativa del mandatario a mostrar debilidad y continúa un patrón que ha generado roces con Corea del Norte, China y hasta los aliados de la OTAN. La única excepción notable, Rusia.

La retórica llena de bravuconadas de Trump ha pasado a ser uno de sus sellos en el terreno de política exterior. Y los resultados han sido modestos.

Su tuit del domingo por la noche advirtiendo sobre “CONSECUENCIAS QUE POCOS HAN SUFRIDO EN LA HISTORIA” tomó por sorpresa a la gente de Trump, generó una nueva ronda de confusión sobre la política exterior del país y desató temores de una posible confrontación nuclear en el Medio Oriente. El tuit trajo a la mente la amenaza del año pasado de desatar “fuego y furia” sobre Corea del Norte, parte de unas fanfarronadas en las que él y el gobierno de Kim Jong Un compararon el tamaño de sus botones nucleares.

Personal de la Casa Blanca dice ahora que esos tuits con Kim fueron parte de una táctica negociadora que dio lugar a una cumbre el mes pasado en Singapur. A pesar de que Trump se declara “muy contento” con los resultados, los norcoreanos no han tomado medidas concretas hacia una desnuclearización ni han devuelto restos de soldados estadounidenses, como prometieron hacer.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca Sarah Huckabee Sanders no descartó que el último tuit sobre Irán sea parte también de una estrategia de negociación.

El tuit sobre Irán, que llegó en respuesta a una amenaza del presidente iraní Hasssan Rouhani, se produjo al final de una semana difícil, en la que el gobierno se las vio en figurillas para explicar el comportamiento de Trump hacia Vladimir Putin en la cumbre que mantuvieron en Helsinki. Trump inicialmente se negó a decir si creía que Rusia había interferido con las elecciones del 2016, como afirman los servicios de inteligencia estadounidenses, y le dio igual peso a las palabras de Putin negando la interferencia rusa.

Sus detractores dijeron que la amenaza a Irán era tan solo una forma de desviar la atención.

Esa actitud, no obstante, encaja dentro de un patrón en el que Trump responde a cualquier provocación, por minúscula que sea, amenazando con tomar represalias. El tuit en mayúsculas pareció ser en respuesta a un discurso pronunciado por Rouhani el domingo, en el que dijo que los estadounidenses “tienen que entender que una guerra con Irán sería la madre de todas las guerras y una paz con Irán la madre de todas las paces”, según informó la televisión estatal.

La senadora demócrata Dianne Feinstein dijo en un tuit que Trump tiene el “peligroso hábito” de agredir a los líderes mundiales online. Su “obsesión con lucir duro a través de Twitter”, afirmó, “debilita nuestra posición en la escena mundial y compromete seriamente nuestra seguridad nacional”.

Además de las andanadas dirigidas a Kim, Trump ha criticado a amigos y enemigos indistintamente cada vez que se sintió ofendido y llegó a describir el primer ministro canadiense Justin Trudeau como alguien “muy deshonesto y débil” porque hizo un comentario que no le gustó.

Durante la cumbre de la OTAN de este mes en Bruselas usó un lenguaje incendiario, acusó a Alemania de estar controlada por Rusia y puso en duda la utilidad de la OTAN. Luego sostuvo que había conseguido concesiones de los países que integran la alianza, algo que esas naciones niegan.

En la disputa comercial con China, Trump ha dicho que las guerras comerciales “se ganan fácilmente”, pero China respondió a sus tarifas con tarifas propias que pueden causar graves perjuicios a ciertos sectores de la economía estadounidense.

A pesar de todas las bravuconadas de Trump, hay una nación con la que no se mete: Rusia.

De hecho, Trump insiste en que la investigación en torno a la interferencia de Rusia en las elecciones que lo llevaron a la presidencia es “una farsa”.

Y mientras su gobierno promueve sanciones a Rusia, Trump busca un acercamiento con Putin, a quien invitó a que visite la Casa Blanca hacia fin de año a pesar de la controversia en torno a la cumbre de Helsinki.

___

Nota de redacción: Jonathan Lemire cubre la Casa Blanca y asuntos políticos para la Associated Press desde el 2013. Zeke Miller lo hace desde el 2017.

___

La reportera de la Associated Press Lisa Mascaro colaboró en este despacho.

___

Lemire está en http://twitter.com/@JonLemire y Miller en http://twitter.com/@zekejmiller

An AP News Analysis