El Congreso peruano dejó abierta la ruta hacia una reforma en el Consejo Nacional de la Magistratura, encargado de la nominación de jueces, después de un escándalo sin precedentes de corrupción y tráfico de influencias que golpeó a ese órgano.

Gracias a un consenso entre todas las fuerzas políticas, el Congreso dio luz verde la noche del lunes a una declaración de emergencia que se propone en un lapso de nueve meses impulsar una evaluación y reestructuración de ese ente judicial autónomo.

La medida permitiría nombrar los reemplazantes de siete influyentes consejeros cesados la semana pasada vinculados al escándalo. Ellos fueron Orlando Velásquez, Iván Noguera, Julio Gutiérrez, Baltazar Morales, Herbert Cubas, Guido Aguila y Maritza Aragón.

El escándalo estalló hace dos semanas cuando el portal noticioso de investigación IDL-Reporteros y el programa televisivo Panorama difundieron audios que mostraban una compleja y extensa red integrada por magistrados, empresarios, electores, autoridades educativas y legisladores que traficaban favores, en algunos casos incluso a cambio de dinero.

Los electores del Consejo Nacional de la Magistratura quedaron en el ojo de la tormenta y su prestigio en serias dudas luego de aparecer en varios audios intercambiando favores con jueces y empresarios. El caso derivó en la renuncia del presidente de la Corte Suprema y del ministro de Justicia.