Una mujer liberiana que probablemente contrajo ébola en 2014, pudo haber infectado a tres familiares un año después de que enfermara, reportaron médicos en un estudio publicado el lunes.

Se han reportado casos previos de hombres que contagian ébola a mujeres por transmisión sexual, ya que el virus puede sobrevivir en el semen durante más de un año, pero el nuevo caso sería el primero en el que los científicos indican que el virus fue propagado por una mujer después de tanto tiempo.

La rara posibilidad de propagación de ébola tanto tiempo después de la infección resalta la importancia de monitorear a los sobrevivientes, en especial con el inminente final del brote más reciente en el Congo. El resurgimiento más reciente, anunciado en mayo, cuenta con 38 casos confirmados hasta el momento, incluyendo 14 decesos. La epidemia se declararía bajo control el miércoles, cuando lleguen los 42 días o dos periodos de incubación desde el último caso registrado.

“El virus del ébola se esconde en lugares en donde puede escapar a los anticuerpos del sistema inmunológico, por lo que existe la necesidad de vigilarlo”, dijo el doctor David Heymann, profesor de enfermedades infecciosas en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, que no estuvo involucrada en el estudio más reciente.

La inusual concentración de casos en Liberia se identificó después de que el hijo de 15 años de la mujer fue diagnosticado con ébola en noviembre de 2015. Los científicos prosiguieron a practicarles pruebas al resto de la familia: la mujer, el esposo y sus tres hijos.

El joven de 15 años murió a los pocos días. El padre y un niño de 8 años dieron positivo a ébola, pero ambos se recuperaron. El hijo de 5 años no estaba infectado.

Los doctores encontraron anticuerpos de ébola en la madre, su leche materna y en la bebé de 2 meses de edad, lo que insinuaba la presencia de una infección previa y la posibilidad de que la hubiera transmitido a su hijo durante la lactancia.

Los investigadores reportaron similitudes genéticas entre el virus del padre y los dos hijos, y la cepa que circuló durante el brote de 2014-15 por Liberia, Guinea y Sierra Leona, que terminó por matar a más de 11.000 personas en la epidemia de ébola más grande de la historia.