Las autoridades mexicanas multaron con 10,3 millones de pesos (530.364 dólares) a una comunidad menonita por eliminar vegetación tropical que era hábitat del perico de garganta oliva.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) dijo el lunes en un comunicado que los miembros de la comunidad retiraron plantas protegidas, entre ellas palmas chit _en peligro de extinción_ y árboles jobillos, en una superficie de 1.316 hectáreas (3.251 acres) en el estado de Quintana Roo, en la península de Yucatán.

La población indígena maya utiliza desde hace tiempo las hojas de la palma chit para hacer techos y escobas, y con los tallos los pescadores construyen trampas para langostas. Las palmas son tan escasas que está prohibido retirarlas.

El jobillo es un árbol con flores de la familia de los anacardos que es muy codiciado para hacer pisos de madera.